Dios no nos ha engañado. Siempre supimos que la vida era esto. Pasión y camino. Logros y fracasos. Tener y perder. Amor que es plenitud y a veces laberinto. Misión y descanso.
Hasta hace poco, los señores del oficialismo decían que las acusaciones de Estados Unidos contra políticos mexicanos eran una “injerencia”. Hoy dicen que los señalados “deben ser investigados”.
Ah, cómo cambian las cosas…
Los tuits de esa mujer revelan quién es realmente. Y también quiénes son realmente Jesús Ramírez Cuevas y Andrés Manuel López Obrador, que vieron en una persona así a alguien moralmente calificado para denostar, que nunca desmentir, a quien los incomodase.
Diría que me sorprenden los tuits de Vilchis, pero solo una persona así de desagradable se habría prestado a linchar, señalar y denostar públicamente, y desde el poder, a periodistas, empresarios, políticos y ciudadanos por el simple hecho de atreverse a criticar al gobierno.
Y como ella muchos, fingiendo ideales y valores.
A ver, seamos honestos:
Los tuits que @_LizVilchis puso hace varios años, en su cuenta personal y como una ciudadana más, no la definen como periodista ni comunicadora.
Sí definen su miserable calidad humana y como es ella en realidad como persona.
Nadie debería emplearla más.
A mí no se me olvida que este cabrón en varias ocasiones utilizó todo el poder del Estado para señalar y amedrentar a una ciudadana, solamente porque a su esposa no le gustó un tuit. El otro es el impresentable y corrupto de Rocha Moya...
De no creerse. ¿Rubén Rocha "honra" su trayectoria al solicitar licencia indefinida? Después de las contundentes críticas de @Claudiashein , de Morena y de los Gobernadores de Morena, Rocha Moya no tenía otra opción. La duda es si la @FGR lo detendrá o seguirá solapándolo.
Después de ver n cantidad de tuits viejos de Liz Vilchis estoy convencido de que está en el lugar que le corresponde.
Es una morenista promedio y su cambio de convicciones no es más brusco que el de Federico Arreola o Chayo de Hacha.
Dios los hace…
A Rocha Moya le duró 33 horas la convicción de que su estado lo necesitaba para “gobernar con firmeza”. A lo mejor lo único que quería era volver a su oficina para sacar algo que se había olvidado.