"The vet looked at me and said, 'It might be time to think about saying goodbye.'" Max stopped eating four days ago. Stopped getting up. I'd already started preparing myself. Then Buddy did something I will never forget. He climbed up on that exam table — something he's NEVER allowed to do — and he wouldn't stop pressing his face against Max's. The vet tech tried to gently move him away. Buddy wouldn't budge. And then, for the first time in four days — Max lifted his head. The vet just stood there. Didn't say a word. We're not out of the woods. The vet wants to run more tests tomorrow. But tonight, Max ate three bites of food. Tonight, Max is still here. I don't know what tomorrow holds. But I know I watched a Labrador refuse to let his best friend give up. If you believe dogs fight for each other the way they fight for us — drop a ❤️ for Max and Buddy tonight. He needs all the strength he can get.
Hoy celebramos la Fiesta de la Sagrada Familia. Mientras contemplamos con asombro y gratitud este misterio, pensemos en nuestras familias y en la luz que ellas también pueden aportar a la sociedad en la que vivimos.
La cesárea no es la salida fácil. Es una cirugía mayor. Y aún así, se espera que la madre se levante como si nada.
Para traer al mundo a su bebé, una mujer es “abierta” capa por capa:
🔹 piel
🔹 grasa
🔹 músculo
🔹 fascia
🔹 peritoneo
🔹 útero
🔹 y finalmente, el saco que protege al bebé.
Siete capas. Siete puertas de dolor, valentía y vida.
Y apenas unas horas después de esta intervención quirúrgica…
👉 Se le pide que camine.
👉 Que amamante.
👉 Que cargue. Que cuide. Que no se queje.
👉 Que sonría, mientras su cuerpo aún tiembla, mientras el útero se contrae con fuerza por la oxitocina liberada al amamantar.
Nadie ve los puntos, la hinchazón, el ardor. Nadie siente el miedo de no poder levantarse, el temblor de dar el primer paso.
🩷 La cesárea no te hace menos madre. Te hace una madre que pasó por una batalla silenciosa para llegar a su tesoro más preciado: su bebé.
Y merece respeto. Merece descanso. Merece cuidado.
Porque parir, sea como sea, siempre es un acto inmenso de amor.
Cuando eliges pareja, también eliges rutinas. Eliges si se madruga o se trasnocha, si se vive con calma o con ansiedad, eliges si se conversa o se evade. El amor no es solo conexión, es compartir valores, ritmo y visión. Es elegirse cada día, incluso cuando la magia ya no alcanza
me parece hermoso que, habiendo tantas personas en el mundo, podamos ser especiales para alguien. Como si en un jardín enorme alguien se fijara en una flor y decidiera regresar a regarla cada día.
Cada vez más fonoaudiólogas y psicopedagogas reportan que hay una escalada en casos de infancias que no tienen un desarrollo óptimo de las facultades del lenguaje. Mi humilde hipótesis...