Es de cobardes despertar el amor en alguien si no tienes la intención de comprometerte. Acercarte a jugar con los sentimientos de otra persona, sabiendo que no estás listo para una relación, es cruel. Un ser humano decente simplemente no hace eso.
Hoy en día, tienes que estar preparado para la posibilidad de que cualquier persona pueda volver a convertirse en un extraño, sin importar lo fuerte que haya sido el vínculo.
No es posible hacer relación sana con alguien que no se quiere comunicar, que no quiere ceder, que no negocia, que no está en disposición de hacer cambios. No es posible hacer que cambie alguien que no percibe su comportamiento cómo un problema.