No olviden de que Moscas, la nueva película mexicana de Fernando Eimbcke, acaba de llegar a cines. Es preciosa. Fácilmente el mejor estreno esta semana
También pude platicar con Teresa Sánchez sobre la película; pronto les comparto
@azucenau Todo esto es solo el síntoma de la enfermedad social que tenemos en este país. La falta de autoridad, la indiferencia al dolor, el caos latente ante el mínimo espacio de expresión, el comportamiento colectivo sin límites.
@monerorictus@ElFinanciero_Mx interpela un fenómeno social: cuando el entusiasmo colectivo pierde sus límites y la vida de las personas deja de ocupar el centro.
Nos duró poco la celebración. Ahora son nervios de ver qué sucederá al terminar el próximo partido.
@monerorictus@ElFinanciero_Mx Una victoria deportiva nunca debería costar una vida, una familia en duelo o una sociedad más dividida. Cuando eso ocurre, el problema ya no está en el marcador, sino en nuestra manera de convivir.
“Obsession” ya está en digital, pero pobre del que piense que no se pierde nada si no la ve en el cine. En pantalla grande es una auténtica experiencia de terror, malestar, pena y gozo por haber podido ver una de las mejores películas de terror del siglo.
Matthew McConaughey starred in these four acclaimed films over the course of just one year.
For perspective, The Wolf of Wall Street began filming on August 8, 2012. Dallas Buyers Club followed just three months later on November 11, 2012. True Detective Season 1 filmed from January through June 2013, and Interstellar was officially in production by August 13, 2013.
That remarkable stretch became known as the “McConaissance,” when Matthew McConaughey transformed himself from a romantic-comedy leading man into one of Hollywood’s most respected dramatic actors.
In Dallas Buyers Club, he portrayed Ron Woodroof, a Texas electrician diagnosed with AIDS who began smuggling unapproved medications into the United States. McConaughey lost nearly 50 pounds for the role, delivering a performance that earned him the Academy Award for Best Actor.
He followed that with a memorable supporting role in The Wolf of Wall Street as Mark Hanna, the eccentric Wall Street mentor who introduces Jordan Belfort to the excesses of high finance. Although his screen time was limited, the performance became one of the film’s most quoted.
Next came True Detective Season 1, where McConaughey played the brooding detective Rust Cohle. While technically a television series rather than a film, his performance became instantly iconic and helped establish the show as one of HBO’s greatest crime dramas.
By the time Interstellar entered production, McConaughey had fully cemented his dramatic reinvention. As Cooper, a former pilot forced to leave his family behind on a mission to save humanity, he delivered one of the defining performances of Christopher Nolan’s career.
In the span of roughly a year, McConaughey went from being viewed as a fading rom-com star to winning an Oscar, starring in one of HBO’s most acclaimed series, and leading one of the most celebrated science-fiction films of the 21st century.
Depresyon ve bipolar bozukluğunu anlatan en iyi film.
"Ne kadar hızlı kaçarsan kaç, sana yetişiyor..."
Modern Love dizisinden bu sahne, Bipolar Bozukluğun (İki Uçlu Duygu Durum Bozukluğu) en sarsıcı gerçeğini özetliyor: Mani ve Depresyon döngüsü.
@lopezdoriga Desde con el exgobernador y ahora senador Ismael Hernández Deras, había animales que quién sabe cómo tenía él en su rancho x salida a carretera México (por rancho Dalila) y un tigre blanco hace un tiempo ya se había salido por paseo de los riegos, frente a Alamedas 1.
This is insane.
This 2006 Coca Cola Ad directed by Nagi Noda, with music by Jack White, aired just once. This is all shot on film in a single take with no CGI, all the snapshots are all real similar actors standing still.
Hoy quiero detenerme un momento para agradecer.
A cada persona que ha seguido compartiendo.
A quienes han acompañado con una oración.
A quienes han preguntado, han escrito, han levantado la voz y han decidido no pasar de largo.
A quienes, sin conocernos, hicieron de esta búsqueda algo más grande que una familia.
Gracias.
Porque en medio de una realidad que duele, también hemos encontrado algo que nos sostiene:
personas con empatía, con corazón y con la valentía de no acostumbrarse.
México no merece vivir con miedo.
No merece que nos arrebaten a quienes amamos.
No merece que una familia tenga que convertirse en investigadora, buscadora y defensora de la verdad para encontrar a uno de los suyos.
Pero también hemos comprobado algo:
Ante las grandes crisis humanitarias, existen grandes seres humanos.
Personas que deciden ayudar.
Personas que deciden acompañar.
Personas que recuerdan que detrás de cada nombre existe una vida.
Hoy vuelvo a hacer un llamado.
A quien sabe algo.
A quien vio algo.
A quien tiene una información que pueda ayudar.
No pedimos indiferencia.
Pedimos humanidad.
Ayúdanos a que Carlos Emilio regrese.
Ayúdanos a devolverlo a su familia.
Ayúdanos a que una madre pueda volver a abrazar a su hijo.
Carlos Emilio no es una cifra.
No es un expediente.
No es un nombre más.
Es un hijo.
Es un hermano.
Es una persona amada que sigue siendo esperada.
Y como él, más de 133 mil personas tienen familias que siguen esperando respuestas.
Gracias a quienes siguen aquí.
Gracias a quienes siguen creyendo.
Gracias a quienes nos recuerdan que la humanidad todavía existe.
🕯️ Porque cuando una sociedad decide acompañar la búsqueda de uno, está defendiendo la dignidad de todos.
#CarlosEmilioGalvánValenzuela
#DóndeEstáCarlosEmilio
#133mildedaparecidos
#NiUnoMás
#LaRutaDeCarlosEmilio
#mundialdefutbol
#MemoriaYDignidad
#NoSonDesaparecidos
#NosFueronArrebatados
Soy la madre de Carlos Emilio.
Y estos días, mientras México celebra y el mundo nos observa, no he podido dejar de pensar en algo.
He visto imágenes que dicen mucho más de nosotros que cualquier discurso.
Vi personas cubriéndose de la lluvia con lonas que llevaban los rostros de quienes hoy siguen siendo buscados por sus familias.
Vi también a ciudadanos detenerse para escuchar.
A personas acercarse a abrazar a madres buscadoras.
A artistas y figuras públicas utilizar su voz para recordar que detrás de cada ficha de búsqueda existe una vida humana que merece dignidad.
Y vi a visitantes de otros países mostrar respeto frente a un dolor que ni siquiera les pertenece.
Todo eso ocurrió en los mismos días.
En el mismo país.
Bajo el mismo cielo.
Y entonces comprendí que la pregunta ya no es únicamente dónde están quienes faltan.
La pregunta es quiénes queremos ser nosotros frente a su ausencia.
Porque quienes hoy son llamados “desaparecidos” no desaparecieron en un acto de magia.
No se evaporaron.
No se borraron solos de este mundo.
Fueron engañados.
Fueron privados de su libertad.
Fueron arrancados de sus hogares, de sus sueños y de las personas que los aman.
Por eso me cuesta llamarlos simplemente “desaparecidos”.
Porque esa palabra parece describir un accidente.
Y no fue un accidente.
Son personas que nos fueron arrebatadas.
Entre ellas está mi hijo, Carlos Emilio.
Pero también más de ciento treinta y tres mil seres humanos cuyos nombres, historias y familias siguen esperando verdad y justicia.
No escribo estas palabras para cuestionar una celebración.
México merece celebrar.
El deporte une comunidades.
Une pueblos.
Une naciones.
Nos enseña respeto, trabajo en equipo, solidaridad, perseverancia y humanidad.
Y precisamente por eso me surge una pregunta.
¿Qué intentamos mostrarle al mundo durante este Mundial?
Porque si los valores del deporte son capaces de unir a millones de personas, entonces también deberían ser capaces de ayudarnos a ver a quienes siguen faltando.
Si este evento tiene una proyección mundial, ¿no sería también una oportunidad para que el planeta conozca a ese México que sigue buscando?
Al México de las madres que no se rinden.
Al México de las familias que siguen esperando.
Al México que se niega a olvidar a quienes le fueron arrebatados.
Porque si algo justifica que hoy el mundo nos mire, es que también pueda ver nuestra verdad.
No para avergonzarnos.
No para dividirnos.
Sino para demostrar que somos un país que se atreve a reconocer sus heridas y a seguir buscando a quienes faltan.
Porque el respeto universal comienza ahí.
En comprender que una fotografía no es una lona.
Que una ficha de búsqueda no es propaganda.
Que una cifra no es una estadística más.
Es una persona.
Es una vida.
Es alguien que sigue siendo amado.
Por eso la Ruta Textil importa.
#LaRutaDeCarlosEmilio
Porque cada puntada devuelve un nombre.
Porque cada bordado devuelve identidad.
Porque cada rostro nos recuerda que ninguna persona debería ser reducida al olvido.
No son los desaparecidos.
Son las personas que nos fueron arrebatadas.
Y si el deporte puede unir al mundo entero por noventa minutos, quizá también pueda ayudarnos a recordar que más de ciento treinta mil personas siguen esperando ser encontradas y que sus familias siguen esperando justicia.
Porque la forma en que decidamos tratar a quienes nos fueron arrebatados hablará siempre más de nuestra sociedad que cualquier marcador, cualquier discurso o cualquier celebración.
#CarlosEmilioGalvánValenzuela
#LaRutaDeCarlosEmilio
#mundialdefutbol
#FIFA
#MemoriaYDignidad
#NoSonDesaparecidos
#NosFueronArrebatados