¿No han salido los católicos pendejoides a decir que esto de poner una calavera gigante frente a la Catedral es un símbolo de adoración sacrílega de la figura de la muerte?
Si se atacaron bien sabroso por un meme de las calacas chidas, no esperaría menos.
Es de cabrones haber sido el primero que mandó a chingar a su madre al PRI en las urnas.
El legado de Lázaro Cárdenas quedó vivo en su hijo. Hasta siempre, Cuauhtémoc Cárdenas.