Yo volviendo a casa después de currar de 9 a 17 sin cobrar porque son prácticas universitarias, mientras tiktokers de 18 años se compran su tercera propiedad en Andorra sin haber dado un palo al agua
Mi mamá me llamaba 5 veces al día y yo era como: ¿y ahora qué será?
Hoy daría la vida por ver su número una vez más en mi pantalla.
Qué triste es la orfandad.