Escribí tres tuits y me hicieron recordar mi época de "escritora romántica" (que no lo hacía tan mal), aquel tiempo donde aún no me rompían el corazón. En la actualidad, si de escribir se trata, sería "románticamente con odio", y... una pizca de decepción.
Si tuviera una mente frágil, ya me habría ido con San Pedro; entonces, soy fuerte, al parecer.
No me gusta ser fuerte, porque para serlo debo ser frágil. Es fácil, correlación.