Llamar "hijo de puta" a Pedro Sánchez es, indudablemente, producto de una degradación personal, un desahogo impropio de cualquier persona que se tenga por educada. Y no porque sea el presidente (que él más que nadie debería sentir que el insulto le viene, también, conceptuado en el sueldo), sino porque tal expresión solo demuestra que uno ha rendido definitivamente sus argumentos, que ha entregado sus armas racionales y ha sucumbido a la vulgaridad pasional.
Esto es así. Pero llamar "hijo de puta" a Pedro Sánchez se ha vuelto inevitable. El "hijo de puta" es el peaje que se nos ha hecho obligatorio a muchos españoles para poder transitar por los caminos oscuros y retorcidos a los que nos ha llevado la política del líder socialista. Cuando Sánchez promete acabar con la politización de la justicia y convierte al Tribunal Constitucional o a la Fiscalía General en un órgano más de su gobierno; cuando dice que no pactará con Bildu y hace del pacto con Bildu su nexo más sólido con el Parlamento; cuando declara que no habrá amnistía a los golpistas catalanes y al rato hace de la ley de amnistía su bandera política; cuando en su discurso de investidura amenaza con levantar un muro entre españoles; cuando se desinhibe de apagones, descarrilamientos, riadas o invasiones; cuando ha hecho de la resistencia en el cargo su única brújula moral... Poco más hay que decir de Pedro Sánchez salvo que es un hijo de puta.
No querríamos decirlo. En absoluto. Esas palabras, repito, nos degradan como personas y nos empeoran como sociedad. Pero llamar "hijo de puta" a Pedro Sánchez es lo único que nos queda cuando un presidente del gobierno ya no atiende a razones, cuando la realidad ya no le toca ni le alude, venga de un juez, de la Policía, de la Guardia Civil o de simples ciudadanos que ven su país como un edificio desmoronándose al que han cerrado todas las puertas, al que se ha negado toda posible solución. Lo que nos faltaba era esa "Ley de Nietos" que Sánchez quería imponer para que ni el voto nos sirviera para quejarnos, para poder perpetuarse definitivamente en La Moncloa como el emperador que siempre ha querido ser. El muy hijo de puta.
Hoy el que no ha fallado ha sido el TORO, y por ello hemos visto una de las tardes más completas y emocionantes de los últimos años en Madrid.
Mi enhorabuena a Adolfo Martín, que ha cerrado una más que notable temporada. Corrida encastada y poderosa, a la que faltó caballo.
España es ya un gran piso patera en el que el estandar de vida ya no es la casa entera sino la habitación. Y todo lo demás a compartir: vitrocerámica, nevera, sofá y ducha.
El hacinamiento es chabolismo vertical. 4 familias extranjeras xonde antes vivía una española. Cada una paga menos, juntas pagan mucho más. Y alguien se forra.
La inmigración masiva (5 millones en 5 años, mientras se hacían menos de 100.000 casas al año) es un negociazo y una herramienta de primera para degradar condiciones habitacionales hasta niveles desconocidos en Europa.
@ricsantana76@Seisyelsobrero@Mulillero Un toro arreglado para un festival, por supuesto que hiere e incluso mata. Pero eso no es obice para arreglarlo y cortarle los pitones. Antirreglamentario y fraudulento
Pedro Sánchez no es ningún animal político. Es un hijo de puta que ha sobrevivido rodeándose de muertos de hambre que le deben todo, comprando periodistas fascinados con el dinero y pudriendo desde abajo con la ayuda de unos y otros todas las instituciones del Estado.
Impresentable tercero de la Ventana o del Puerto o de lo que sea esta mierda, toro sin remate, sin cara, sin trapío, por supuesto inválido, un absoluto despropósito
Entretenidísima novillada de Cuadri, desmontando la corriente imperante de que el problema es el novillo grande y en puntas El verdadero problema son sus mayores, que los matan bonitos y bien hechos, pero boyantes, chicos, afeitados y las más de las veces sin ideas.
Ni una alcachofa en el callejón sin su "Me he sentido a gusto y he podido expresar Mi Tauromaquia".
Lo que antes era un esfuerzo ahora es un disfrute. Ahí ya te están diciendo dónde queda el poder, el mando, el sometimiento... el mérito.
Interesante Victorino, no como los de antaño pero tuvo peligro, transmisión y emoción, Escribano mejor que otras veces en actitud que no en toreo, me quedo con el toro sin ninguna duda
Como buena tarde “Domecq” disfrazados de Miura no podía faltar el inválido,este cuarto no podía con su alma, antes esto me sorprendía, ya no, porque ya nada es como debiera y hay que asumirlo. Una cosa más, Octavio Chacón es un torerazo al que el sistema liquidó injustamente
@nullbytes00 I have purchased your application (V2). I have Adobe InDesign 2022 and Adobe InDesign 2026 installed. When launching InDesign 2026 it does not recognize it, only the 2022 version can be launched. The same with Photoshop Beta. Photoshop 2026 without problem.
Es deplorable, da mucha vergüenza y causa mucha indignación ver los animalitos medio muertos y afeitados hasta el corvejón que torea habitualmente Morante Camacho, da grima ver esta mierda con lo cual cambio y corto, allá cada cual
Tres personajes de los cuales.
Tanto España, como la inmensa
mayoría de españoles, podríamos
prescindir de ellos.
El cornudo.
El bujarra.
Y la roja republicana.