Decidí registrarme en las convocatorias para integrar las listas para la elección extraordinaria de personas juzgadoras. Aspiro al cargo de magistrado de circuito en materia administrativa. Seguiré sosteniendo y señalando que la reforma judicial es un error.
@RappiMexico hice un pedido, el repartidor nunca me entregó y de todas formas me están haciendo el cargo. La app me cierra las conversaciones y básicamente me dice que es mi problema.
¿Quieres saber cuánto gana la persona titular de la @FGRMexico? ¿Cuánto un agente del MP? Aquí la respuesta 👇🏽
Estructura ocupacional de la FGR y Manual que regula las remuneraciones de las personas servidoras públicas al servicio de la FGR.
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¿Quieres saber cuánto gana un magistrado del @TFJAMexico? Aquí la respuesta👇🏽
Manual de Remuneraciones para las personas servidoras públicas del Tribunal Federal de Justicia Administrativa para el ejercicio fiscal 2026.
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#HoyEnElDOF
El Congreso aprobó una reforma al Código Fiscal que pasó desapercibida y que puede cambiar el internet como lo entendemos y como lo vivimos.
Acá lo explico 👇🏽
https://t.co/9BiUoCpOYn
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Mira te explico con mayor desarrollo. Las teorías del derecho son discursos de segundo orden. Como tales, su objeto de análisis no es caracterizar la conducta o posturas de los operadores o litigantes sino del fenómeno jurídico y la práctica jurídica misma, por ejemplo: sus categorías su método de decisión y sus criterios de justificación pública. Entonces, cuando tú de buena fé, porque te conozco, haces referencia a “la gente que se siente aludida”, a “las teorías que desobedecen” o a “iusmoralistas que se regocijan”, deslizas la discusión del plano teórico o metateórico a uno distinto y cometes un error categorial: atribuyes a un marco analítico propiedades que solo pueden predicarse de agentes.
Ahora también te explico, por qué con “iusmoralismo” así usado como lo haces tú para reaccionar a comentarios o posiciones específicas de algunos colegas amalgamas posturas teóricas muy heterogéneas que entienden y desarrollan desde *diversos enfoques* la “conexión necesaria/contingente” entre Derecho y Moral: algunos la trazan desde el plano meramente conceptual (qué es el derecho); otros desde el punto de vista epistemológico y/o interpretativo (cómo conocemos/interpretamos el Derecho); y otros desde la razón práctica ((por qué obedecer/decidir). De ahí tú tratas como homogéneas concepciones tan diversas como el iusnaturalismo, el neoconstitucionalismo, el postpositivismo, el positivismo incluyente, el garantismo, etc que bien analizadas, difícilmente pueden tratarse en rigor bajo una misma etiqueta: no son equivalentes ni funcionan tampoco con los mismos candados metodológicos. Además de que la etiqueta te funciona como hombre de paja, construyes un adversario fácil de derribar: al borrar sus diferencias metodológicas, atribuyes a todas el vicio que quieres criticar.
Por otro lado, la postura de José Mario que originó tu intervención, es más bien una toma de posición institucional-práctica sobre competencia, cosa juzgada, y seguridad jurídica *o lo que tú gustes y mandes,* que podría en cierto momento, *reconstruirse* en una sede teórica pero que sIgue siendo en todo caso una postura de primer orden, no de carácter teórico o de segundo orden. Creo que estas construyendo un enemigo que no existe, a José Mario o a Castruita no los vÍ alegando directamente que hay que “ponderar cosa juzgada con interés público” o que la cosa juzgada pueda interpretarse como un estándar moral. En todo caso, recuerda que hay una distinción entre razones sustantivas (valoraciones sobre derechos), formales (criterios de competencia, procedimiento, fuente), institucionales (consideraciones de diseño y funcionamiento del sistema), que ninguna teoría a las que te refieres ha sostenido que puedan ponderarse así sin más como si fuese un conflicto entre la vida y la libertad religiosa, por poner un ejemplo.
Finalmente, también hay una cierta psicologización del discurso teórico en tus afirmaciones (“los que se regocijan”), donde ves identidades y estados de ánimo y/o atribución de intenciones que nada tienen que ver con las reconstrucciones de segundo orden sobre el derecho que elaboran los teóricos del Derecho. Con afirmaciones que tú encuadras como batalla de bandos (“no se hagan positivistas chavos”), conviertes teorías (andamiajes de segundo orden) en bandos o estados de ánimo: “ojalá los iusmoralistas se regocijen cuando ponderen cosa juzgada con interés público” ¿Quién ha dicho semejante cosa? ¿Quién está hablando de desobedecer el derecho vigente atendiendo a una moralidad crítica o privada? No hagamos de las teorías etiquetas identitarias o diagnósticos de conductas o perfiles psicológicos. Otra cosa distinta es el *uso* que algunos operadores puedan hacer de las teorías y el oportunismo que pueda haber en ello, pero los comportamientos de algunos operadores o colegas juristas *NO pasan a caracterizar las teorías*. Con eso generalizas una patología práctica como si fuera rasgo esencial del marco teórico. ¿Me explico?
1️⃣ Los CEOs de las empresas más poderosas de Estados Unidos —Apple, GM, JPMorgan, FedEx, Walmart— acaban de denunciar que México vive un colapso del Estado de Derecho. Hablan de jueces electos por voto popular, hostigamiento del SAT, expropiaciones disfrazadas y favoritismo a Pemex, CFE y Mexicana. En su diagnóstico: la justicia mexicana se volvió un instrumento político.
2️⃣ El mensaje es demoledor: la falta de independencia judicial, la arbitrariedad fiscal y la destrucción de los reguladores están hundiendo la confianza global en México. La Business Roundtable pidió a Washington restaurar los arbitrajes internacionales del T-MEC para proteger sus inversiones, porque —según ellos— ya no se puede confiar en los tribunales mexicanos. Esa frase es letal.
3️⃣ Si la economía mexicana pierde credibilidad jurídica, no habrá inversión, ni empleo, ni futuro. No se trata de ideología, sino de confianza y legalidad. Un país donde los jueces se eligen por aplausos y el fisco castiga por consigna es un país que espanta al capital y sepulta su competitividad. Lo advirtieron los gigantes del mundo: sin justicia independiente, no hay nación viable.
Te hace gaslighting, te miente y te inventa cosas. No, no te hablo de tu persona en situación de tóxica, te hablo de tu IA de confianza. No me crees? Acá te explico 🧵🪡👇🏽
“La desfachatez y el cinismo de la participación estatal en una elección supuestamente libre y sin injerencias partidistas, preocupa… El daño no es menor, impacta abruptamente en la confianza ciudadana”.
Este artículo. @rafasulvaran en @El_Universal_Mx 👇🏽
https://t.co/uF3ksAd3Og
Escribí un artículo con el que pretendo traer a la mesa un tema de urgente discusión.
Reforma judicial: una radiografía de la crisis democrática https://t.co/Z73VWepexF vía @El_Universal_Mx
Decidí registrarme en las convocatorias para integrar las listas para la elección extraordinaria de personas juzgadoras. Aspiro al cargo de magistrado de circuito en materia administrativa. Seguiré sosteniendo y señalando que la reforma judicial es un error.
Videos exhiben la Operación Acordeón en Venustiano Carranza durante la elección judicial.
Así fue como funcionarias de la alcaldía, a la vista de todos, repartieron acordeones a unos metros de las casillas en plena jornada electoral del 1 de junio.
Lee el reportaje de @EliaAlmanzaA:
https://t.co/y95T1OYp5P
📍¿Cómo fue la entrega de acordeones por servidoras públicas de Venustiano Carranza el pasado 1 de junio?
Aquí los detalles de cómo se implementó la “operación acordeón” en la Ciudad de México.👇🏽