La calma no la aporta el éxito sino el sentirte en paz con tus actos. Hay personas muy exitosas atormentadas, y personas que no han conseguido tanto pero duermen tranquilas. No hay nada más valioso que sentirte orgulloso de la persona que eres y ser coherente con tus valores.
La consideración es el amor por excelencia. Tener en cuenta cómo tus decisiones, valores y actos afectan a quien está contigo es imprescindible porque sentir mucho alimenta el propio ego pero cuidar y mirar por alguien que no eres tú lo diluye. Y no existe otra forma de vincularse de verdad con el otro que no sea salir de uno mismo
Uno de los motivos por los que se mantiene la baja autoestima es el diálogo interno.
Imagina que cada error que cometes estuviera acompañado por alguien que te dijera:
• "Eres un desastre."
• "Nunca aprendes."
• "Los demás sí pueden; tú no."
• "Siempre arruinas todo."
Todo el mundo se equivoca, falla y hace daño y esto no es un problema. El problema es que no todo el mundo está dispuesto a asumir sus errores, pedir disculpas y cambiar. Y no se trata de ser perfecto, sino de tener la valentía suficiente para responsabilizarte de ti mismo y tus actos