A les 21.59 ens han donat ordre a les grans indústries de desconnectar-nos de la xarxa elèctrica per insuficiència de generació (demanda molt alta: aires acondicionats per onada de calor + una nuclear aturada per avaria).
Així de fràgil tenim el país...
Este artículo de Ángel Villarino y Ana Belén Ramos aclara mucho el asunto de la ley de nietos. Derriba la hipótesis del pucherazo, pero abre el melón (mucho más común) de la cutrez con que se hacen las cosas.
https://t.co/37BruZUjZr
Yo puedo votar en las elecciones generales y autonómicas en España (pero no en las municipales). Esto no tiene mucho sentido: me mudé a Estados Unidos en 1996, apenas pago impuestos en España y recibo servicios mínimos. Que mi voto decida, por ejemplo, si se abre un nuevo instituto en Mieres o se sube el IRPF en el territorio común tiene una justificación democrática más bien débil.
A la vez, buena parte de mi familia vive en España; existe una probabilidad (baja) de que regrese en algún momento; tengo propiedades inmobiliarias en el territorio nacional; y, en comparación con otros votantes en el extranjero, conozco los detalles de muchas discusiones sobre política económica. No creo que haya muchos millones de votantes que se sepan las cuentas de la Seguridad Social mejor que yo. No es que entender estas discusiones me dé una legitimidad especial, sino que demuestra una vinculación efectiva con España.
Por ello sigo votando en las elecciones generales, aunque en las autonómicas, de carácter local más acentuado, he dejado de hacerlo. Y, cuando considere que la probabilidad de regresar a España haya caído por debajo de un mínimo, dejaré de votar también en las generales.
La discusión de la “ley de nietos” durante las últimas semanas en España ilustra, pues, un punto fundamental en toda democracia: ¿quién es el demos que puede decidir el futuro colectivo?
Una persona no residente en España, por mucho que sea hijo o nieto de españoles, pero sin una vinculación directa con la vida cotidiana del país (o una probabilidad razonable de recuperarla demostrada con pruebas fehacientes, no una simple declaración de intenciones), no es parte del demos. Puede ser una persona con la que sintamos cercanía afectiva y que tenga un vínculo legal con España más fuerte que el de otras personas. Pero no debe ser votante.
Las respuestas que leo en la prensa son decepcionantes. Muchos argumentan que, a fin de cuentas, estos nuevos votantes no influirán en los resultados de las elecciones. Quizás. En el pasado no lo han hecho. Pero este argumento tiene dos problemas. Primero, ahora que forman un grupo tan grande, los partidos tienen un incentivo muy distinto para movilizar a ese electorado. Segundo, y mucho más importante, ir regalando nacionalidades y derechos de voto sin la debida seriedad demuestra que en España nunca pensamos las cosas con cuidado. Da igual si son 100 o dos millones y da igual si tienen efecto o no sobre las elecciones. Es una cuestión de legitimidad.
Una y otra vez, en España, tomamos decisiones sin hacer números, movidos por el “buenismo” de quedar bien en el telediario de las nueve. Y no, no son los políticos. Estoy 100% seguro de que, de haberse realizado un referéndum sobre la “ley de nietos” (olvidándonos del resto de la Ley de Memoria Democrática), el sí habría ganado de manera abrumadora.
No nos tomamos nada en serio y somos frívolos.
Hay que reformar el sistema de pensiones español. Es lo razonable y lo justo.
Esta es para mí la conclusión inevitable del informe que sacamos hoy en @EsadeEcPol. En él, @pablogguz_ y @miguel_almunia calculan a día de hoy y simulan para 2050 lo que el Estado transfiere a y recibe de cada persona a lo largo de su ciclo vital.
Con ello pueden estimar un saldo fiscal asignable por edad, y resulta que ese saldo es negativo ya hoy: -1,9%.
Pero es que en 2050 esa cifra cae en picado. Mirad el gráfico de abajo, porque la estiman variando además los escenarios de más migración y más fecundidad, argumentos que solemos escuchar como salvación al problema de las pensiones. Y nada: que el déficit fiscal asignable por edad se mantiene bien alto.
Incluso miran nivel educativo (claro: personas de más nivel educativo aportan más), o análisis alternativos con otros perfiles de ingresos/gastos en sanidad, IRPF... y lo más que baja el déficit es -3,2% del PIB de 2050.
Así que insisto: no hay vuelta de hoja. Como los propios autores dicen, todo esto desemboca en que el origen del desequilibrio no es la estructura poblacional, sino cómo esta interactúa con el diseño del sistema de pensiones: "Las reglas actuales del sistema de pensiones implican una rentabilidad real implícita
estimada en torno al 2,61 % anual, por encima del crecimiento real de los ingresos del sistema (1,4 % anual entre 2005 y 2024). Esta brecha define la tensión estructural de sostenibilidad y se trasladará al
presupuesto público de forma creciente a medida que las cohortes del baby boom completen su transición a la jubilación."
¿Y qué hacemos? Reformarlo. Los autores plantean tres alternativas complementarias que comparto plenamente:
1. Más participación laboral en edades avanzadas. Dicen: "entre los 55 y los 64 años, estar empleado supone un saldo fiscal neto unos 19.000 euros mayor al año. Si España convergiera al percentil 75 de la distribución europea de tasas de empleo en ese tramo, la recaudación neta aumentaría en unos 14.000 millones de euros (0,9 % del PIB)."
2. Vincular la edad efectiva de jubilación a la longevidad con el consabido cuidado de distinguir mucho por ocupación, salud, trayectoria laboral, etc. Pero para quienes podamos permitírnoslo, hacerlo.
3. Y sí, claro: reconsiderar el sistema entero para transitar hacia uno, igualmente público, de cuentas nocionales, de contribución definida, que haga explícita y coherente la relación entre cotizaciones y prestaciones.
Si no, la deuda la acabarán pagando las próximas generaciones.
Sánchez lo ha corrompido todo.
La directora de la Guardia Civil y el Director Adjunto Operativo, imputados en el caso de las cloacas del PSOE.
No basta con un cambio de Gobierno.
España necesita un rearme moral total.
https://t.co/kq0XBLETgw
Un amigo, @lm_guirola, me pasa esta encuesta sobre la opinión de los españoles con respecto al sistema de seguridad social:
https://t.co/qvtbjIk1uN
El 49,4% de los españoles cree que gastamos demasiado poco en pensiones y el 42,1% que gastamos lo necesario. Es decir, un 91,5% piensa que no hay que reducir el 60% de excesiva generosidad del sistema contributivo.
Cualquier ley electoral, sea la que sea, va a generar partidos que respetan el deseo insensato e irresponsable de ese 91,5% de los españoles.
Todos los que creen que el problema de España es la ley electoral o que las televisiones nos cuentan solo una parte de la verdad se hacen trampas al solitario. El problema de España es que llevamos décadas implementando las políticas que una mayoría abrumadora de los españoles quiere. Y cuando no sale bien, buscamos algo, en un ejercicio de infantilismo, a lo que echar la culpa (“¡Las listas cerradas!”, “¡la corrupción!”).
España salió del desastre de la autarquía franquista gracias al Plan de Estabilización de 1959. Sin ese plan, hoy seríamos económicamente como Marruecos o Turquía. Si en 1959 hubiésemos tenido un referéndum sobre el Plan de Estabilización, con todas y cada una de las garantías democráticas, con partidos legalizados, etc., habría ganado el NO de manera abrumadora. Ni los dirigentes de la dictadura, fuera de los ministros económicos, querían el plan, que se tuvieron que tragar por una crisis de reservas y porque EE.UU. y el FMI nos dijeron que hasta aquí habíamos llegado.
¿Sirven para algo mejores instituciones? Sí. Fundamentalmente, para que al sistema político le resulte más fácil ignorar lo que quiere el 91,5% de los votantes.
Dije que esta regularización buscaba, en parte, contentar a la patronal en sectores donde se requiere mano de obra más barata (hostelería, agricultura…). Entonces, muchos se me echaron al cuello. Hoy lo ha confirmado hasta el propio presidente del Gobierno. Ya se podía suponer anteriormente, solo atendiendo a las declaraciones de Foment del Treball o de la CEOE.
La realidad es que parte del milagro económico de Pedro Sánchez consiste en que hemos crecido más por el aumento de la población (ahí computa el factor migratorio) que por grandes incrementos de la productividad. Por eso, el "PIB no llega a las familias", como se dice ahora. Claro que no: la vivienda está desbocada y los sueldos siguen igual de bajos porque el crecimiento, mayoritariamente, no ha venido por la vía de transformar nuestra economía (que es low cost). De eso no son culpables los migrantes: atraemos el tipo de trabajadores que somos capaces de producir. Atraemos la economía que tenemos como país. Si fuéramos Silicon Valley, vendrían muchos ingenieros de fuera también.
Sin embargo, hay hay otro drama social: si los migrantes cobran de media un 29% menos (debido a los sectores en los que suelen emplearse), muchos acabarán siendo parte de los grupos más humildes de nuestra sociedad. Es decir, el drama de la vivienda les golpea con especial dureza –algunos terminan padeciendo incluso "chabolismo vertical": una familia viviendo en una sola habitación porque no puede permitirse nada mejor–.
De todo esto casi nunca se habla, curiosamente. Al Gobierno solo le interesa aludir al supuesto "milagro económico" sin analizar sus causas y también sus consecuencias.
Here, the brilliant @Miss_Snuffy from London explains Zoran Mamdani Mania better than anyone in America has so far done so…
This is a great, but terrifying speech…
😱🤦♂️🤮🥲
Varios amigos me escriben en privado resaltando que mi post de ayer no era un análisis completo de la situación y que muchas cosas son endógenas. Por ejemplo, Benito Arruñada, @BenitoArrunada, ha resaltado, con toda la razón del mundo, que es difícil para el talento saltar a la política cuando el votante medio no lo valora y prefiere soluciones populistas, con más intensidad que en otros países del norte de Europa.
Es verdad. No era mi intención presentar un análisis completo de la economía política de la España moderna, un proyecto de investigación en el que llevo años pensando y que, quizás, algún día intente abordar.
Por ejemplo, siempre he pensado que el problema de las élites de Madrid está estrechamente vinculado a su situación geográfica, en medio de una península con una orografía muy compleja y que impidió, hasta muy recientemente, aprovechar las economías de escala que la modernización económica necesitaba.
De todos los artículos académicos que he escrito en mi carrera profesional, este:
https://t.co/6bRy0Zsn6J
que resalta la importancia fundamental de la geografía, es del que estoy más orgulloso.
La geografía, algunos argumentarán, ya no importa tanto. Es verdad, pero las mentalidades y las normas sociales creadas por esa geografía sí que siguen importando.
A diferencia de un análisis más puramente orteguiano, mi visión es que la estrechez de miras de la burguesía de Madrid es la respuesta endógena a las peculiaridades históricas de España.
Esta visión es analíticamente más satisfactoria que limitarse a decir “el problema de España somos los españoles”, pero también es más pesimista. Las cosas no se cambian fácilmente y, por eso, como me decía de manera elocuente @SciTechSup:
“La Restauración y el Régimen del 78 comparten un mismo contrato implícito: comprar paz social y estabilidad territorial a cambio de sacrificar productividad, competencia e innovación.
Ambos priorizan la integración de élites, el reparto de rentas y la desactivación del conflicto sobre la transformación económica profunda.
El del 78 fue, aún así, un modelo ligeramente más modernizador y convergente. La analogía solo se vuelve fuerte en el estancamiento post-2008."
O dicho de otra manera: si mañana sustituyes a una élite por otra, al final te puedes encontrar con que el resultado es el mismo, el café con leche en el Mallorca de Velázquez.
Por eso, y aunque muchos lectores parecen no entenderlo, jamás suelo escribir “si aprobamos las medidas 1, 2, ... y 5, todo se solucionará”. Aunque de vez en cuando intento proponer ideas concretas de reforma cuando creo que es posible mejorar algo (como nuestro sistema de pensiones introduciendo cuentas nocionales y un pilar de capitalización), siempre lo hago con cautela.
Lo he visto mil veces en la universidad: intentas copiar las instituciones de las mejores universidades del mundo, pero al final todo se subvierte por la puerta de atrás. Sí, pides evaluaciones externas, pero las “guías” de tal manera que siempre te vengan como quieres. O se te llena la boca con la “excelencia académica”, pero luego, “como es uno de los nuestros”, en realidad, eso de la excelencia no tiene tanta importancia y un plagio en un libro es algo de menor importancia de lo que no merece la pena ni escribir.
Y por eso insisto mil veces en que reformar el sistema electoral en España probablemente no tuviese impacto alguno positivo y que ideas como las de las listas abiertas son nefastas. Pero da igual, nadie me cree: todos piensan que con “más democracia” o “menos despilfarros” las cosas se solucionarían y no existe manera alguna de cambiar las visiones de nadie.
Pero el resumen es sencillo: lo siento mucho, pero ni tengo soluciones para España ni creo que, si tuviese el poder, lo hiciera mejor que los que están ahora en al mando. Por muchos motivos, probablemente peor. Por eso no tengo interés alguno en un cargo en España (y meterme con tanta gente como me meto, sinceramente, no ayuda mucho si este fuera mi objetivo; podría sonreír a todos, como alguno que yo me sé, y todo me iría mejor).
Escribo porque el pensamiento es dialéctico y, al escribir, puedo ordenar mis ideas y depurarlas (y, a menudo, recibir comentarios valiosos). Si algunos las consideran interesantes, ¡fenomenal! Si otros piensan que hay algún motivo ulterior, lo único que hacen es demostrar que el debate en España nunca puede salir de un ámbito provinciano y casposo.
Francis Fukuyama recently shared a compelling piece titled “The Myth of Authoritarian Efficiency” by political scientists Jørgen Møller and Svend-Erik Skaaning (Aarhus University / V-Dem project).
The article dismantles the popular notion that authoritarian regimes—particularly China—are simply better at “getting things done.” Drawing on historical data and comparative evidence, the authors argue that democracies consistently outperform autocracies over the long term across critical domains:
• Military effectiveness: Democracies have won more than 80% of wars since 1815. Greater legitimacy enables citizens to make greater sacrifices, and democratic alliances prove more durable.
• Economic performance: While autocracies can drive catch-up growth to middle-income levels, they struggle to transition to innovation-driven, knowledge economies that require rule of law, intellectual property protection, and open debate. High-quality democracies show a modest but robust long-run growth advantage.
• Avoiding catastrophe: Autocracies periodically produce large-scale man-made disasters (Mao’s Great Leap Forward, Soviet collectivization). Institutional checks and public scrutiny in democracies make comparable failures rare.
• Crisis management & environment: Transparency, independent science, and accountability lead to better outcomes on pandemics, climate policy, and environmental indicators. China’s zero-COVID flip-flop and overstated economic statistics illustrate the risks of centralized, unaccountable decision-making.
The authors acknowledge democracies can be slow and messy, but emphasize that self-correction mechanisms ultimately make them more resilient and effective than systems that concentrate power without feedback loops.
Francis Fukuyama, author of the landmark book The End of History and the Last Man, continues to spark important conversations about the enduring strengths of liberal democracy in an era of renewed authoritarian confidence.
Full article (highly recommended):
https://t.co/rdLYptPLnY
What’s your take—do you see evidence of this “myth” playing out in emerging markets or great-power competition today?
#Democracy #Geopolitics #China #EmergingMarkets #InternationalRelations #PoliticalEconomy
Today, on my final day as Director of National Intelligence, I’m releasing never-before-seen communications and documents exposing how Dr. Fauci provided millions in US taxpayer dollars to fund dangerous gain-of-function research at the Wuhan lab, worked with politicized elements within the Intelligence Community to suppress the truth about his actions and hide the virus’ lab-leak origins, and lied to Congress while under oath in 2024. It’s time you know the truth.
https://t.co/3YJSstB7d4
BREAKING. All hell breaks loose between Donald Trump and Giorgia Meloni. 🇮🇹 🇺🇸
Trump told La7 tv that apparently “Meloni begged to have a picture with me at the G7, I felt sorry for her”.
Meloni’s scathing response: “I am shocked by Trump’s utterly fabricated words. I am sorry he doesn’t show the same determination against the enemies of the West. And bear in mind: me and Italy never beg”.
What a time to be alive.
Macron: Trump arrived thinking Ukraine would lose and wanted a quick deal. At the Anchorage summit, he nearly handed over territory Ukraine still controls on the ground.
Then three things fundamentally changed his calculus and the shift has been decisive for the war. 1/
Joyas, dinero, apoyo a narcodictaduras que encierran a disidentes bajo el suelo. Yo a Zapatero sólo necesito juzgarlo moralmente por una cosa: por cómo arroja a la picadora, en el juzgado, a su leal secretaria y a su "amigo" Julio Martínez. Un tipo capaz de eso es capaz de todo.
Applebaum: What binds Russia, China, Iran and North Korea is not religion or ideology.
China is communist, Russia nationalist, Iran theocratic. What binds them is fear of liberal language: rights, rule of law, separation of powers and independent courts. 1/
Cada vez que escribo sobre pensiones, siempre aparece un listo con la misma cantinela: “el problema no es que las pensiones sean altas, es que los salarios en España son bajos”.
Este argumento cumple con las tres características que tanto gustan al español medio:
1️⃣ Te permite subirte a la atalaya de la superioridad moral. ¿Quién puede estar en contra de salarios más altos? Es como estar en contra de la paz, las florecitas del campo o la tortilla de patatas.
2️⃣ Es sencillo y no exige esfuerzo mental, no sea que pensar provoque un tumor cerebral.
3️⃣ Es incorrecto.
El problema fundamental del sistema de pensiones español es que no hay equilibrio actuarial entre cotizaciones pasadas y pensiones actuales. Si capitalizamos las cotizaciones que los pensionistas pagaron al tipo de interés igual al crecimiento medio del PIB durante sus vidas laborales (el correcto en un sistema de reparto sostenible) y lo comparamos con el valor actuarial de la renta vitalicia que hoy reciben, vemos que esta es entre un 45 % y un 70 % más alta (según los detalles).
Es decir: los pensionistas reciben más de lo que aportaron, una verdad dolorosa que casi nadie quiere aceptar. He visto a comentaristas decirme “yo solo quiero que me paguen lo que coticé (capitalizado)”, aparentemente ignorantes de que están cobrando bastante más.
En números: por cada 1000 € de cotizaciones a lo largo de una vida laboral, el sistema paga unos 1500 € de pensiones. 500 € de déficit.
Imaginemos ahora que los salarios en España fueran el doble. El sistema, en vez de ingresar 1000 €, recibiría 2000 €… pero tendría que pagar 3000 €, con 1000 € de déficit. Nos ha costado la torta un pan.
La realidad es un poco más sutil (pensiones mínimas, máximos de cotización…), pero en lo esencial, salarios más altos no arreglan nada.
Lo que sí arregla la situación es que los salarios crezcan (independientemente de su nivel). ¿Por qué? Porque el crecimiento salarial va ligado al crecimiento del PIB (el cambio de proporción de la remuneración total de asalariados, incluidos los costes laborales que pagan las empresas, sobre el PIB total va a ser siempre de segundo orden cuantitativamente). Al poder capitalizar las cotizaciones a un tipo de interés más alto, la diferencia entre el valor de las cotizaciones y los pagos futuros se reduce. La clave es la tasa de crecimiento de los salarios, no su nivel.
Ya me imagino la objeción: “pues hagamos que suba el PIB y los salarios”. Ojalá fuera tan fácil:
👉 El coste de las pensiones actuales (vía cotizaciones o impuestos) es tan alto que nos impide invertir en infraestructuras, educación o I+D, lastrando el crecimiento del PIB.
👉 La presión fiscal actual (y creciente) ralentiza aún más el PIB.
Pero hay un punto incluso más importante, aunque sutil. Unos salarios en crecimiento significan que las pensiones serían más bajas en proporción al salario medio. ¿Nos creemos que el votante medio español permitiría esta situación? Yo soy muy escéptico. Veo mucho más probable que, en un contexto de crecimiento del PIB, habría mil presiones para “mejorar las pensiones” o que las mínimas se equiparasen con el salario mínimo (“como es de justicia”). Los españoles votarían entusiasmados por el Partido de los Nuevos Derechos Sociales que prometería “repartir la prosperidad”. Lo que ganamos con más crecimiento del PIB lo perdemos “repartiendo la prosperidad”.
Al final del día, el problema es fundamental: hasta que aceptemos que tiene que haber un factor de sostenibilidad ligando las pensiones con el crecimiento del PIB, no llegaremos a ninguna parte.
Cervantes lo entendió bien: los españoles creen en el bálsamo de Fierabrás. Lástima que no exista.
Hoy Miguel Sebastián, exministro y economista, firma una tribuna VOMITIVA explicando que las joyas incautadas a Zapatero (1,3 millones según el informe pericial) no había por qué declararlas.
Que un regalo personal no es renta en especie.
Que llevárselo a casa "es una opción personal tan aceptable como la otra".
Mientras tanto, este año Hacienda ha incluido 437.000 avisos a contribuyentes por ingresos en plataformas como Wallapop, Vinted o Airbnb.
El umbral para que la plataforma te delate: 2.000 euros o 30 ventas al año.
El mismo Estado que, si te casas, considera que el dinero que te regalan tus invitados es una donación sujeta a impuesto.
Eso, para el ciudadano de a pie.
Si eres político, juegas con otras reglas.
The cost of the current political stalemate is mounting public cynicism towards Spain’s democracy and institutions. The sooner the country holds an election, the better https://t.co/hVyl5T87b3