Hazme caso. No necesitas ninguna disculpa. Ni una última conversación. Ni una explicación que no cambiará nada. Todo está mejor como está. Ese es el mejor cierre: caminar sin mirar atrás.
A veces me pregunto si realmente amé románticamente a alguien en el pasado o si solo confundí el amor con el apego, la obsesión y las ganas de aferrarme a personas que no quería perder.
No te desgastes más. Entiende esto. Incluso en tu mejor momento, no serás suficiente para la persona equivocada. Sin embargo, en tu peor momento, seguirás valiendo la pena para la persona correcta. No pierdas más tu tiempo. Deja ir a quien deba irse. Cierra la puerta con llave
Este año me hizo mirar la vida con otros ojos. Mi salud mental fue puesta a prueba como nunca antes. Mi comprensión del amor, la amistad y la familia cambió profundamente, y no creo que vuelva a ser la misma después de todo lo vivido.
no importa cuánto ames a una persona, tu amor no le va a ganar nunca a su crianza, a los años donde nadie lo escuchó, a los padres que no lo vieron, a la idea mediocre del amor con la que creció y mucho menos a su fachada de autosuficiencia
Recuerda esta regla: NO FORZAR Ni con tus amigos, ni en tu trabajo, ni con tu familia, ni con tu pareja. Quien quiere estar contigo, estará. Lo que tenga que ser, será. Solo haz tu parte, es decir, da lo mejor de ti y deja la puerta abierta. Quien quiera pasar, bienvenido
Te extraño a la 1 de la mañana pero te extraño más a las 5 de la tarde cuando me dan ganas de decirte “no sabes lo que me acaba de pasar “y ahí me duele más
Creo firmemente que el amor también es una decisión. Enamorarse puede ser involuntario; permanecer, no. Hay una elección consciente en acompañar a alguien, hacerle lugar en tu vida y seguir construyendo incluso cuando las cosas se complican.
y si encuentra a otra y la quiere más?
y si tú encuentras a un wey que no evite el conflicto? que no te mienta y le importe tu bienestar? que no le tengas que rogar por dates, flores y cartas? o que luche por ustedes en vez de dejar ganar el ego?
no mentían cuando decían que te despiertas un día y ya no te importa nada, sin advertencias, sin cambios dramáticos, solo un desapego tranquilo, casi pacífico
Soy lo suficientemente madura para admitir que, por todo lo que me tocó vivir, a veces soy una persona difícil de llevar. Sobrepienso todo, actúo con impulsividad y puedo ser complicada de entender. Soy sensible a otro nivel y necesito paciencia. Pero también sé que mi amor no se compara con el de nadie. Puedo darte el mundo incluso cuando yo también estoy pasando por momentos difíciles.
Se nota muchísimo cuando alguien quiere tenerte en su vida y cuando no. Y yo me juré no volver a tener a mi lado a gente a la cual le da igual que yo esté o no en sus vidas. Ya pasé demasiado tiempo sintiéndome poco valorada y no permitiré lo mismo, aunque tomar distancia no siempre sea fácil.