*En clases de español para extranjeros.*
YO: Y díganme, ¿por qué quieren aprender español?
ALUMNA JAPONESA 🇯🇵: Mi empresa requiere que lo aprenda para poder trabajar en las sucursales que tenemos aquí.
YO: Oh, eso suena muy interesante.
ALUMNA ESTADOUNIDENSE 🇺🇸: Porque quiero aprender más de mis raíces. Mis padres son mexicanos que residen en Estados Unidos, pero nunca me enseñaron español para que no sufriera bullying en mi barrio.
YO: Lamento que fuera así, pero al aprender español verás que tus raíces son mucho más interesantes de lo que aparentan.
ALUMNO FRANCÉS 🇫🇷: Porque quiero darle una sorpresa a mi esposa mexicana. No se esperará que un día llegue yo hablándole en español. Creo que sería una bonita sorpresa.
YO: Ow, eso es muy tierno de tu parte.
ALUMNO ALEMÁN 🇩🇪: Porque me encantaría aprender más sobre las culturas latinoamericanas. Desde niño me sentí atraído hacia ellas por su manera tan alegre de vivir la vida. Me gustaría convertirme en parte de ellas.
YO: Y no te arrepentirás.
ALUMNO INGLÉS 🏴: Porque quiero ver "Shrek" en español.
*Todos lo miran confundidos.*
ALUMNO INGLÉS 🏴: Dicen que es mucho más chistosa en español latino, y yo soy muy fan de esa película, así que...
*El alumno inglés se encoge de hombros.*
YO: Pero... Debe haber alguna otra razón, ¿no?
ALUMNO 🏴: No. Sólo Shrek.
*Doy un paso hacia adelante y le tiendo mi mano para que la estreche.*
YO: Ese es el propósito más noble que he escuchado en todos mis años de enseñanza de la lengua española. Me comprometo a que aprendas español perfectamente para que puedas cumplir tan puro objetivo.
On this day 150 years ago William Sealy Gosset was born. He spent his whole career as a brewer at Guinness, working on a problem the textbooks ignored: how to draw conclusions from tiny samples, like four plots of barley or a handful of hops. The statistics of the day assumed large samples so Gosset invented the statistics of small ones.
Guinness barred its employees from publishing after one of them leaked trade secrets, and did not want competitors knowing it used science to brew beer so when Gosset published his method in 1908 he signed it with a pseudonym: Student.
Every clinical trial, lab experiment and A/B test that runs a t-test today is using the work of Student. The most famous name in statistics is a fake one.
Me encanta cómo el Mundial ayuda a recordarte las distintas etapas de tu vida. Dónde estabas, con quién lo veías y hasta cómo era el mundo en ese momento. Nostalgia pura.
Most soccer fans see three soccer players in this pict. Basically, so do I!😀 With the added twist, that I also see three chess enthusiasts!😉
#Eze, #Odegaard and #Zubimendi happen to all play for Arsenal. Tomorrow is the Champions League final in my hometown Budapest #Arsenal vs. #PSG
Let's enjoy the game(s)! ⚽️♟️
#ChessConnectsUs #chessfans #football
📷 https://t.co/QFTNNkERhE
'𝙊𝙝 𝙡𝙖̀ 𝙡𝙖̀' París, fuegos artificiales. La semifinal de Champions con más goles de la historia, una oda al fútbol. Empezaremos con el agradecimiento implícito y seguiremos con las disculpas para aquel que se despida de la competición en esta final anticipada. Un partido que podría haberse jugado en la sala de los Estados del museo del Louvre, donde la Gioconda habría perseguido cada jugada sin ningún atisbo de pestañear. Óleo sobre lienzo. Leonardo Da Vinci, Eugène Delacroix, Luis Enrique, Vincent Kompany. Genios.
Goles son amores, y PSG y Bayern llegaban a su cita siendo los clubes con más tantos en el bolsillo en el presente curso europeo. Pero nadie, en su sano juicio, vaticinaba tal festín. El fútbol habla infinidad de idiomas - como el muro de los te amo y sus 311 formas distintas de decir te quiero – pero ambos equipos eligieron el mismo verbo para conjugar la noche parisina: atacar.
Si bien los primeros minutos los tomó el conjunto bávaro, que se avanzó en el marcador desde el punto de penalti, el PSG solo necesitó igualar la contienda para encontrarse. Ambos pusieron sus cartas sobre la mesa; una exhibición dominada por sus atacantes y en la que estaba prohibido toser. No se tomaron las medidas, ni las precauciones. A tumba abierta, como adolescentes que no vislumbran el peligro.
Con la balanza inclinada, el PSG parecía que podía despedir al Bayern con sus souvenirs; llavero de la Torre Eiffel y cajita de macarons. Pero la manera de rehacerse del Bayern no es baladí. Ambos equipos han plasmado todos sus argumentos en el mapa europeo. Anoche se terminaron todos los calificativos.
Lo de París fue velocidad, alternancia, eficacia, talento prodigioso. Un banquete de excesos donde nadie se empachó y aún quedó espacio para disfrutar más de la exhibición de Olise, Kvaratskhelia, Luis Díaz, Dembélé, Harry Kane o Doué, entre otros. Jugadores que salieron a expresar su fútbol. Liberté, Égalité, Fraternité.
“Merecimos ganar, empatar y perder”, dijo Luis Enrique tras el partido. Quizá no exista mejor conclusión para explicar un espectáculo que, para suerte de todos, seguirá en Múnich. La generosidad de su fútbol ha prometido otra obra.
✍🏻 @criscaparros
📷 @PSG_inside@FCBayern