🇲🇽 Perdimos
🇦🇹 Wir haben verloren
🇦🇺 We lost
🇧🇦 Izgubili smo
🇧🇪 We verloren
🇧🇷 Perdemos
🇨🇦 We lost
🇨🇩 Nous avons perdu
🇨🇭 Wir haben verloren
🇨🇮 Nous avons perdu
🇨🇴 Perdimos
🇨🇻 Perdemos
🇨🇼 We hebben verloren
🇨🇿 Prohráli jsme
🇩🇪 Wir haben verloren
🇩🇿 Khasirnā
🏴 We lost
🇪🇬 Khasirnā
🇫🇷 Nous avons perdu
🇬🇭 We lost
🇭🇷 Izgubili smo
🇭🇹 Nous avons perdu
🇮🇶 Khasirnā
🇮🇷 Bākhtīm
🇯🇵 負けた
🇯🇴 Khasirnā
🇰🇷 우린 졌어요
🇲🇦 Khasirnā
🇳🇱 We hebben verloren
🇳🇴 Vi tapte
🇳🇿 We lost
🇵🇦 Perdimos
🇵🇹 Perdemos
🇵🇾 Perdimos
🇶🇦 Khasirnā
🇸🇦 Khasirnā
🏴 We lost
🇪🇸 Campeones del Mundo, tío
🇸🇪 Vi förlorade
🇸🇳 Nous avons perdu
🇹🇳 Khasirnā
🇹🇷 Kaybettik
🇺🇸 We lost
🇺🇾 Perdimos
🇺🇿 Mag'lub bo'ldik
🇿🇦 We lost
🇦🇷🇪🇨 ¿No se les hace todo muy raro? Los muchachos venían jugando increíble y salieron muy desanimados a la cancha. Desde el himno se veía que algo raro estaba pasando. ¿Vieron como abrazaron a sus esposas antes del encuentro? Muy raro todo...
¿Hay realmente una campaña anti-Argentina, o es algo provocado por ellos mismos? 🇦🇷
Voy a hacer mi tuit más honesto, rivalidades aparte.
Argentina es un gran país: tiene una gran cultura y riqueza artística (cine, literatura, música...), una geografía inmensa llena de lugares maravillosos, muchísimos recursos y, también, mucha buena gente (conozco a varios argentinos y los considero intensos, pero en general muy buenas personas). El problema es que en lo deportivo, y más concretamente en lo futbolístico, han perdido el norte. Quizá porque es lo más global, o porque es lo que despierta las pasiones más intensas. Pero el caso es que en el planeta fútbol se han convertido, por méritos propios, en el país más odiado del mundo.
¿Cómo es esto posible sin ser siquiera la selección con más Mundiales? ¿Cómo puede ser que se les odie más que a Brasil, a Alemania o a Italia (o a Uruguay, si aceptamos pulpo como animal de compañía), que tienen más estrellas?
Es sencillo. Nosotros, los españoles, apenas nos habíamos enfrentado a ellos en este siglo, básicamente porque empezamos a estar entre los mejores mucho más tarde que otras selecciones y porque somos de otra confederación, así que desconocíamos esta faceta de Argentina. Pues bien: días antes de la final (aunque también hay vídeos de antes y durante el Mundial), las RRSS ya empezaron a inundarse de mensajes de hinchas (y no tan hinchas) argentinos calentando el partido: llamando a España 'selección chica', diciendo que no éramos nadie, que empezamos a jugar al fútbol en 2010, que nos querían en la final porque somos una selección y un país 'sin alma'... Puedo entender la gracia y 'el pique', pero si vas a provocar, luego tendrás que tener las espaldas anchas y saber encajar los golpes si no se da el resultado que esperas.
Y no me vengáis con que esos hinchas no representan a todo un país ni nada por el estilo. No son unos pocos vídeos de aficionados argentinos menospreciándonos los que circulan: son centenares (en los aledaños del estadio, en Argentina, en Times Square...). En cambio, no juntáis ni 10 vídeos de españoles riéndose de las posibilidades de Argentina en la previa de la final u opinando sobre los 'festejos', el 'alma' o el número de asistentes de su hinchada. Y los que hay son, en todo caso, reacciones a los vuestros. Pero los peores y más dolorosos han venido de los argentinos que llevan décadas viviendo o incluso nacidos aquí, integrados y acogidos como unos más, llenando las plazas de Madrid, Barcelona o Málaga para celebrar su pase a la final mientras provocaban a los ciudadanos de su país de acogida ('España tiene miedo', 'el que no salta es español', etc.). Seamos serios, ¿cuántos españoles residentes en Argentina podrían haberse plantado en el Obelisco a cantar lo mismo sin que peligrase su integridad física? También han contribuido periodistas, 'streamers', algunos famosos... En general, salvo La Cobra y Davo Xeneize y alguno más, he visto poca mesura y bastantes faltas de respeto hacia el rival.
Y ojo, el tema no es que esto sea una inquina particular contra España —y ahí está todo mi punto—; podría entenderlo si fuera así, por algo histórico o político. Es que lo hacen con TODAS las selecciones: con México, con Colombia, con Chile, con Suiza, con Egipto, con Francia, con Inglaterra, con Croacia, con Uruguay (que históricamente era de las 'amigas')... Con todas. Es la primera vez en mi vida que veo a Holanda, a Francia (rivales antagónicos nuestros a más no poder, y no sólo en fútbol) o a Chile apoyarnos. Y esto se ha dado porque el ego colectivo de los argentinos en el fútbol se ha agudizado tanto en las últimas décadas que hace imposible la convivencia con cualquier rival.
No puedes ser el más 'cancherito' en la previa, reírte de los holandeses en la tanda de penaltis de 2022, burlarte de los egipcios, de los suizos, celebrar en la cara de los ingleses... y luego llegar a la final, no tirar a puerta, que te pasen por encima en juego y ocasiones y decir que te han robado. Perder y, en vez de felicitar y dar la mano al campeón, ponerte a pegar a los rivales. Que tu rival recoja el premio, y darle la espalda. Si se es 'cancherito' en las buenas, cuando se gana, también hay que serlo en las malas, cuando se pierde. De lo contrario, no eres un 'cancherito', eres un pésimo rival y acabas convirtiéndote en una selección IM-BAN-CA-BLE.
Así que lo siento, pero no: no hay ninguna campaña anti-Argentina. Es un monstruo que habéis creado vosotros y que tendréis que matar vosotros.
Argentina’s behavioral crisis in the World Cup final has brought to light traits many of us in Latin America have internalized and that we need to come to terms with.
In many countries, emotional self-control and the ability to admit mistakes are seen as virtues. A behavioral problem in parts of Latin America is that there are social circles where the opposite is often celebrated.
This is the idea that someone who remains in control of their emotions is a coward or, depending on the situation, a traitor.
If someone offends you, your family, your team, the reaction that is celebrated in these circles is not restraint but flipping the table. The more berserk you go, the more you show that you care. That is a harmful value to hold, and also, one that many of us once shared. I certainly had it internalized when I left Chile 20+ years ago. In fact, I’ve spent much of my adult life trying to unlearn what I grew up believing was the socially acceptable behavior.
The second trait is an unwillingness to admit mistakes. You can always find an excuse, move the goalposts, or, once again, start a fight instead of publicly accepting that you’ve made a mistake. Admitting fault is a sign of weakness. Defending a losing position is a symbol of courage or, in sports, a test of loyalty.
Together, these two traits are behavioral dynamite. People explode because they cannot admit fault, and double down. Instead of learning from their mistakes, they become prisoners of them.
I grew up watching football with my father. When I was 10 or so, I was learning what was right and wrong from the way he interpreted the game. This included behavior both on and off the field. Only later in life did I realize that every penalty he called for, or contested, had little to do with the play itself. Whether a call was fair depended entirely on which team benefited. He was happy if his team received a nonexistent penalty or an opposing player got an undeserved red card.
These traits are among the things that pushed me away from the continent. They are certainly not exclusive to Latin America or the Southern Cone. I’ve encountered them in people all over the world. In an important sense, these are behaviors that all of us exhibit as children. What strikes me as unusual from the place I am from is having been part of social circles where these behaviors were not seen as flaws of character but as virtues to be admired, celebrated, and enforced.
These excessive forms of pride are not conducive to learning. They make it psychologically difficult to update one’s beliefs, accept responsibility, or improve. Although they become particularly visible in sports, they are by no means confined to them.
Something I am proud to have learned is to apologize quickly and often. Not because it is too difficult, but because it was like learning a new language at old age. That doesn’t mean becoming a pushover. But I’ve learned that a man who never apologizes cannot be a man of integrity, because we all make mistakes.
Argentina’s behavior on and off the field during the World Cup final was, to me, a particularly blatant expression of values that many people continue to defend. In some circles, these attitudes have become intertwined with ideas of national identity and loyalty. Yet they are shackles that ultimately limit our development, not because they make us lose a football match, but because they make it harder for us to learn from our mistakes.
The right thing to do now is the least likely: offer an honest apology. If my interpretation is even partially correct, we are more likely to see the opposite. Never back down. Never apologize. Never control your emotions. There is such a thing as having the wrong values. I hope that one day we can do better.
El mundo entero apenas dándose cuenta de lo sucio que son los Argentinos, por algo los mexicanos les tenemos bronca a esos. Esto ocurrió en Copa confederaciones 2005 y así puedo sacar más vídeos contra ellos y siempre es la misma estrategia sucia.
Mi experiencia en el Partido #Ecuador- #mexico.
Antes del partido estuvimos varios amigos en un centro comercial en el que éramos pocos, nunca recibimos ni insultos ni maltratos, hasta se acercaron algunos a nuestra mesa a desear suerte en el Partido .
Yendo al estadio, se camina mucho y durante todo el trayecto , ningún insulto , ningún maltrato, hasta fotos pedieron tomarse con “los Ecuatorianos” .
Durante el partido , tremenda presión que metían los mexicanos en el estadio, normal siendo locales y en los goles, bañados en Cerveza, pero todos, no solo los ecuatorianos, porque no había una zona exclusiva de Ecuatorianos.
Después del partido todo muy tranquilo. Seguramente se magnifican a los malos hinchas pero en general todo muy bien. Durante el partido inclusive un hincha mexicano de la mejor manera se acercó a regalar unos pines de la bandera mexicana .. Muy buenos los tacos , antes y después del partido.
What a night at the Azteca. Could barely keep track of the drama.
It was also valedictory. The World Cup now loses its dislocated heart. This occasion was one final explosion, a proper game in a proper stadium. It showed us what we could have had https://t.co/LpAGrP2liF
Que increíbles palabras. Muchas gracias, @LloydCanfield. Nunca pensé que los ingleses se pudieran abrir y expresar así 😅. Enserio, que gusto que este sea el sabor que deje México. Nosotros lo hicimos, ellos, todos juntos, una lección del verdadero propósito de una copa del mundo. Será un honor poder asistir a @wembleystadium si la @FA nos invita. Ojalá se logre. 🇲🇽⚽️🏴
To everyone in Mexico City who made England supporters feel so welcome over the last few days, thank you. What an incredible city you have, and even better people.
For those who travelled from England, this will be remembered as one of the favourite away trips. Thank you to everyone who organised, hosted and welcomed us with such warmth and respect.
From the Chihuahuas at our Fans’ Embassy to the Lucha Libre, to the bars and the restaurants, the incredible stadium atmosphere and the respect shown after the final whistle, it’s been a trip we’ll never forget.
Now it’s on to Miami (via anywhere and everywhere in between), but we hope our paths cross again soon. 🏴🤝🇲🇽
@UKinMexico
Goodbye Mexico 😢 sad to leave. thanks for being such brilliant hosts in the Azteca and across your vibrant city. Thanks for being so sporting in defeat and embracing England fans with warmth and drinks. You lost a football match but won many, many friends 🇲🇽🏴🦁💚