El Gobierno de Kast por fin dice cual es su Plan de Seguridad: el Plan del Gobierno de Boric🙄.
Parece chiste, pero es evidente que nunca tuvieron un plan propio. Prometieron resolver la crisis de seguridad, con orden y mano dura, pero ya sabemos que sólo eran slogan de campaña.
La verdadera prioridad de este Gobierno no es la seguridad de las familias chilenas, sino su agenda ideológica; amarrar un modelo económico por un cuarto de siglo, recortando gasto social y aumentando las ganancias de unos pocos.
@visionpaischile no fue EE.UU quien gestó el fin de la dictadura como un plan maestro; fue la movilización social chilena la crisis económica, el atentado de 1986, el propio plebiscito constitucional de 1988 y la oposición unida. EE.UU. acompañó y apoyó la transición cuando ya era inevitable
@visionpaischile ésta es una visión revisionista q minimiza el rol de la movilización popular y resalta los poderes fácticos en la transición pactada. Tiene base en hechos reales, pero lo presenta de forma más conspirativa de lo q los documentos históricos sustentan.
@mirkomacari
Ok, yo soy un zurdo caviar que paga sus impuestos, da empleo, vive en una buena casa propia, tiene además una casa en la playa donde van puros zurdos caviar como yo, tengo dos autos y a veces me pagan viajar en business, me gusta el whisky bueno, cada vez tomo menos eso si, tengo iphone, mis hijos tienen iphone, macbook pro, Ipad etc, van a un colegio inglés, yo me eduque también en un muy buen colegio, egrese de la U de Chile, viví fuera, estudié fuera, me casé, tengo 3 hijos hermosos, es decir la vida ideal a la que aspira el facho aspiracional promedio, pero soy Zurdo y no soy ni corrupto, ni un CDSM, lo que tengo me lo gane por un talento que dios me dio, porque creo en dios, pasé malos ratos en la vida también, no todo ha sido maravilloso, pero salí adelante, pero es también porque nací en una familia que me lo permitió, tuve suerte de nacer donde nací, por eso soy consciente que el “mérito” es una falacia, quizás hay miles mejores que yo que jamás lo sabrán, por eso me interesa esta pelea contra el fascismo, para mí ser facho sería lo más cómodo, lo más fácil, pero no puedo, jamás podré y los muy poquitos que me conocen de verdad en esta red, saben que no estoy mintiendo ni una sílaba.
LA VERDADERA EMERGENCIA
ES EL LENGUAJE
Gobernar en gerundio, pensar en borrador. Cuando el poder conjuga mal los verbos, la realidad termina mal escrita.
Hay gobiernos que tropiezan en la gestión, otros en la estrategia, algunos en la ética. Este, en cambio, tropieza —y con estrépito— en algo más primario: el lenguaje. Y cuando la palabra falla, no solo se erosiona la forma; se desnuda el fondo.
Desde la irrupción de José Antonio Kast y su cohorte ministerial, hemos asistido a un fenómeno curioso: la progresiva degradación del discurso público. No se trata de una cuestión estética ni de elitismo retórico, como apresuradamente podrían caricaturizar algunos, sino de un problema funcional. Gobernar es, en esencia, comunicar. Y aquí, la comunicación no alcanza siquiera el umbral de lo aceptable.
Lo que en un inicio pudo interpretarse como inexperiencia, hoy se revela como una constante estructural. Ministros con posgrados —al menos en el papel— que balbucean ideas inconexas; subsecretarios que convierten el exordio en un campo minado de muletillas; vocerías que parecen improvisaciones de sobremesa mal iluminada. La pobreza léxica es apenas la superficie de un problema más profundo: la incapacidad de articular pensamiento con claridad.
Porque el lenguaje no es un adorno: es pensamiento en voz alta. Y cuando la sintaxis se desmorona, lo que cae no es sólo la frase, sino la idea misma. Escuchar a ciertas autoridades es asistir a una suerte de naufragio semántico, donde las palabras flotan sin dirección, sin ritmo, sin jerarquía. No hay cadencia, no hay intención, no hay estructura. Sólo ruido.
En columnas anteriores —pienso particularmente en aquella dedicada a la vocera Mara Sedini— ya advertíamos esta tendencia: una retórica que abdica de toda aspiración a la precisión y se refugia en una falsa cercanía, como si la informalidad fuese sinónimo de autenticidad. Pero no lo es. Es, más bien, la coartada de la mediocridad.
El caso del propio presidente Kast no es mejor, un exordio plano, simplón, facilista, un discurso poco elaborado y pobre en su contenido y técnica, en las antípodas de un estadista de verdad. No hay profundidad, no hay precisión ni conocimiento, menos agudeza ni exactitud.
El caso del hoy diputado Orrego es patético, verbaliza mal, no modula y lo peor, no logra salir del mismo lugar común cada vez que habla. Hasta para insultar se requiere cierta lucidez diría el gran Schopenhauer.
El problema no es que hablen “como la gente”. Es que hablan peor que la gente cuando la gente intenta hablar bien. Hay en ello una paradoja inquietante: quienes detentan el poder parecen haber renunciado a la responsabilidad de elevar el estándar del discurso público, optando en cambio por mimetizarse con su versión más precaria.
Se dirá —y con algo de razón— que la gestión importa más que la elocuencia. Pero esta es una falsa dicotomía. La buena gestión necesita ser explicada, defendida, persuadida. Sin lenguaje, no hay política, hay administración muda. Y un gobierno que no sabe decir lo que hace, termina no sabiendo qué hacer.
Lo más preocupante, sin embargo, no es el diagnóstico, sino el pronóstico. No hay señales de corrección. No hay autoconciencia. No hay, siquiera, incomodidad. Se habla mal con la tranquilidad de quien no percibe el error, de quien ha vivido siempre en un ecosistema donde la precariedad lingüística es norma y no excepción.
Así, el problema deja de ser individual y se vuelve cultural. No estamos ante ministros que hablan mal, sino ante una élite que ha naturalizado hablar mal. Y cuando eso ocurre, la política pierde una de sus herramientas más nobles: la palabra como instrumento de construcción común.
En definitiva, este gobierno no solo desafina: ha olvidado que existe una partitura. Y en ese olvido, cada intervención pública se convierte en una disonancia, en un ejercicio involuntario de descomposición. Porque cuando el lenguaje se empobrece, la política no tarda en seguirle el paso.
@MisColumnas
Te quieren quitar la gratuidad, empujarte a jornadas de 12 horas y echar abajo las 40 hrs. Te empeoran el transporte público y, encima, te dicen que te endeudes con créditos para que no te embarguen.
¿Y los violentos son los estudiantes?
Váyanse a la CSM, amarillos qlos.
@dmorales4m Habrían aplicado el Mepco
Chile estaría apoyando candidatura de Bachelet a la ONU
No se habrían retirado los 40 decretos ambientales
Tendríamos la inflación controlada
Y habría una vocera inteligente y que habla de corrido.
Eso, para empezar...
Para comprenderlo mejor:
Es como si la tierra fuera un balón de basquetbol 🏀 y la luna una pelota de tenis 🎾 colocada a 7 metros de distancia.
Espectacular.
Es importante entender que en Chile izquierda y derecha no son sectores equivalentes
Cuando gobierna la izquierda solo tiene poder político y el apoyo popular.
Cuando gobierna la derecha todos los poderes se alinean:
El político, el militar, el judicial, el empresarial, el religioso. Todos en un solo engranaje y con un objetivo único y claro: favorecer los negocios de la clase dominante. Que son ellos mismos.
Es fundamental entender que el PODER no está en la presidencia. Es UNA de las expresiones del verdadero poder: los dueños de las grandes empresas, las grandes familias, la oligarquía nacional.
En su mundo, ELLOS son Chile, el resto somos la gente que trabaja en sus fábricas de dinero.
Para ELLOS, que gobierne la izquierda es un error y como plantea Portales (un empresario comerciante) hay que corregir ese error incluso con la fuerza.
Y cuando gobierna la derecha, sienten que así es como debe ser según dios, las armas y el capital.
🤷🏻♂️
Eduardo de la Iglesia en #ContigoCHV:
"El presidente Kast debe dar una explicación sobre el recorte en seguridad. Si Boric hubiese quitado este presupuesto a Carabineros y la PDI, la oposición se hubiese parado, queda la escoba. Y fue de los gobiernos donde más se incrementó".
Mientras la derecha está pidiendo desesperada pórticos en los colegios, el mismo hijo de la profesora que está grave le pone paños fríos a la situación y de paso le tira tremendo palo a Kast :
“Las soluciones no son pórticos sino es un trabajo de la comunidad escolar … y hoy con los recortes de recursos en la salud mental y educación, nosotros tenemos que dar pie para que esto se eche atrás”
#MuchoGustoMEGA