Con el corazón destrozado y desde lo más profundo de mi alma, hoy tengo que dar una noticia que ninguna madre quisiera dar…
Los restos encontrados en días pasados corresponden a mi hijo, Marco Antonio Sauceda Rocha. La prueba de ADN ha confirmado lo que tanto temía… y aunque pasaron los años, nunca estuve preparada para este momento.
Hijo, nunca dejé de buscarte… nunca perdí la esperanza de encontrarte, de abrazarte otra vez. Cada día sin ti fue un dolor que no se puede explicar con palabras.
Quiero agradecer de todo corazón a todas las familias que caminaron conmigo en esta lucha, que entendieron mi dolor porque también buscan a los suyos… a los medios que nos dieron voz, y a las autoridades que estuvieron presentes en este proceso.
Gracias a cada persona que compartió, que ayudó, que no me dejó sola en este camino tan difícil.
Hoy no es un final… es un reencuentro distinto, lleno de dolor, pero también de amor eterno.
Hijo mío, te encontré… y jamás dejaré de amarte.
Descansa en paz, mi niño. 🕊️
Salí de Venezuela hace 7 años ya, porque me pusieron una pistola en la cabeza a plena luz del día. 19 años tenía. Iba caminando a la universidad.
Me costó entender que eso pasó básicamente porque no había consecuencias para los criminales reales, como suele ser en las dictaduras.
Me fui aterrada y sin ganas de volver. Estaba chica y me costaba separar lo que es el gobierno vs. lo que es la patria.
Afuera lo entendí. Y me dolió muchísimo darme cuenta que amaba mi país más que a nada y que el recelo venía de que nunca quise ser una exiliada. Qué sensación tan fea lo que es el despojo y más cuando ni siquiera has terminado de formar tu identidad.
Por fortuna y bendición, migré a un país que amé profundamente desde el momento en que llegué. Me acogió, me permitió crecer, lo hice mi casa y lo sigo amando. Amo su cultura, sus costumbres y sobre todo a su gente.
Pude crecer, recorrer distintas tierras, sanar y ser feliz en ese proceso. País que visito, país del que me recorro al menos tres ciudades como queriendo entender cómo funciona desde adentro. Me voló la cabeza conocer formas de pensar tan diferentes e interesantes. Ese intercambio constante me recordaba lo que somos en Venezuela y lo que no. Nos empecé a recordar con cariño y con nostalgia.
Ya cuando sané y quise volver de visita, era demasiado tarde.
Para bien o para mal, tengo nacionalidad española y venezolana. La española me permitió moverme libremente por el globo, con la excepción de que si llegaba a pisar venezuela no podía salir.
Podía visitar cualquier país, excepto el mío. Y si lo visitaba, no podía salir, a no ser que tuviera ese pasaporte venezolano que me era imposible de conseguir por distintos motivos claramente relacionados a la dictadura.
Cuento esto como un marco para decir que la intervención de hoy, de este 3 de Enero de 2026, no la celebro a la ligera. Cuando crecí no soñaba con que USA bombardeara a mi país, te lo juro.
Pero tampoco nadie te prepara para lo que es ver a una tanqueta militar aplastando los huesos de estudiantes que solo exigían derechos humanos, poder comprar comida o tener libertad.
Nadie te prepara para estar semanas sin electricidad en un país que es ridículamente rico. Nadie te prepara para lo que es llegar con una emergencia a un hospital y ver cómo se te muere un familiar en los brazos porque no hay insumos. Nadie te prepara para lo que es tener amigos presos en el centro de tortura más grande del continente, y que ese centro de tortura casualmente esté en tu país.
Una dictadura es una dictadura. Y las salidas pacificas son una utopía.
Lo intentamos todo: votar, alzar la voz, pedir ayuda, protestar, irnos, quedarnos y hasta morir por nuestra tierra.
Nada funcionó. Y la represión no solo siguió sino que tomó fuerzas. En algún punto se sintió invencible (en psicología le decimos “Indefensión aprendida”). Por eso estamos tan contentos hoy. No creemos que lo que vengan sean rosas, pero sí nos devuelve algo de esperanzas.
No tienen que venir a preocuparse por nuestro petróleo, sabemos que tenemos las reservas más grandes del planeta. Rusa y China también lo saben bien, porque nos lo han robado en las últimas dos décadas y ahí si no hemos visto a nadie diciendo nada.
Todavía nos queda mucho. Y seré cruda con esto: tampoco somos libres (aún). Pero por primera vez en 26 años está ocurriendo algo histórico en nuestro país.
Si no eres venezolano, déjanos celebrar un poquito esta sensación de alivio y de esperanza que habíamos perdido.
Si eres venezolano y estás en Venezuela, por favor cuídate mucho. Nos necesitamos a todos a salvo.
Si eres venezolano y estás fuera, te entiendo. Te abrazo fuerte y te pido nos eduquemos sobre lo que pasa para explicarlo bien. Hará falta darle visibilidad a esto para que no se tergiverse nuestra historia.
Ya la historia no es solo el pasado, sino lo que está ocurriendo hoy. Y por eso cuento la mía.
Hace 3 años fue la noche más larga y difícil de mi vida, una noche que cambió toda mi vida, me cambió a mí y la forma en cómo veo las cosas.
Si, duele igual
Si, sigo esperando noticias tuyas
Nadie debe perder a una persona como si perdiera un arete, un calcetín
#hugodelpuerto
No sabemos nada de mi papá, su teléfono está apagado, por favor ayúdenme a difundir y ver si alguien lo vio o el carro @locatel_mx@BJAlcaldia@PDI_FGJCDMX
Zapatos sin pies. Maletas sin destino. Objetos que alguna vez fueron parte de una rutina, de una vida, de alguien que nunca volvió a casa. No es un inventario, es un cementerio de pertenencias. Un mudo testimonio del horror en México, donde los desaparecidos son tantos que ya no se buscan cuerpos, sino sus rastros.
Aquí están sus cosas. Pero, ¿dónde están ellos? ¿Quién los lloró? ¿Quién los sigue esperando? ¿Quién los nombrará cuando todo el mundo los haya olvidado? Nos falta justicia, nos falta memoria, nos faltan todos.
#NosFaltanTodos #DesaparecidosMx #JusticiaYa
Posponen audiencia de Aída Victoria Abraham Farah
Es víctima de violencia vicaria de su exesposo Ricardo Plaza Porteous, quien no le permite ver a su hijo desde hace cuatro meses.
https://t.co/oLWc3p4BhF
Estamos solicitando URGENTE donadores de PLAQUETAS B POSITIVO para mi hermano.
Hospital Civil de Tepic, Nayarit
Área de Urgencias Adultos 007
Paciente Alberto Gutiérrez Campos.
De antemano, de corazón, se agradece a quienes puedan donar y/o compartir.