La cara de una mujer empoderada y profesional frente a la pobreza de un argumento que todavía cree que ser exigente, tener estándares altos y saber lo que quiere descalifica a una mujer para ser una buena persona.
La gente cree que se llega a ese nivel de altura siendo una guebona carita sonriente que no sabe exigir a su crew al máximo.
Solo se llega ahí sabiendo perfectamente lo que se quiere y teniendo el carácter recio y las suficientes bolas para exigirlo. Y eso no tiene nada que ver con ser buena gente o no.
El miedo nunca me ha detenido.
La mayoría de las cosas que he logrado en mi vida las hice con miedo.
Aprendí que no necesito dejar de sentirlo para avanzar; a veces, el miedo es justamente el impulso que me recuerda que estoy yendo por algo que realmente quiero.
That feeling when you hang up, and your razr says everything you didn’t.
Some are just discovering it. We’ve been making it even better.
Just wait for our next move. 👀