a una distancia tan cercana se
encuentra, lo suficiente para que
gracias a su altura el menor
reciba una pizca de sombra.
❝ umeko quiso acompañarlos. ❞
deja saber al de hebras alargadas,
con un libro cuyo contenido es
irrelevante reposando en diestra.
con eso, espera que ya no se
sorprenda si divisa a la de lentes
entre la multitud de aspirantes.
❝ nos veremos después, dorian.
pronto culminará esta pequeña entrada. ❞
permanecerá a su costado,
como cualquier >amigo< común.
ademán no hace falta, están a menos
de cien metros y sencillo será que
les encuentre. decisión suya será
acercárseles o >seguir< con su papel.
❝ debería pasarme por la librería. ❞
es entonces que al devolver a donde
está el paisaje, en su ángulo entra justo
el rey de roma, quien se encuentra en pie bajo el caluroso clima, con su
instinto asesino en el nivel más
imperceptible posible. clásico.
❝ sabes que mientras no tengan nen,
no nos servirán... menos si son mocosos. ❞
hacia un costado encamina su vista,
señalando al joven con la caña de pescar
echándole miradas a otro hombre,
portador de un parche oscuro, quien
sí podría resultar interesante.
ceja arquea ante tal respuesta, casi
que agresiva hacia sí. aquello no le
hace reaccionar más que con una
cabeza asintiendo, anterior a que
alce sus orbes y estos dirijan hacia
el puerto, donde el sol recuesta en el
horizonte.
❝ no seas ingenua, sloanne. ❞
más que regaño, es una orden.
mejor que nadie han de saber que
no hay que dejarse llevar por
apariencias y que, por más ridículo
que pareciese, debe tener esa
frase a consideración.
ojea por encima del hombro adverso,
casi innecesario el gesto al tenerle
ventaja de altura. tenue curva se aprecia
en sus cerezos por notoria terquedad,
poco característica de individua que
le levanta la duda de si sigue
aparentando o acabó
volviéndose parte del rompecabezas.
❝ ¿no te has reunido con dorian a
discutir acerca de estos papeles inútiles? ❞
cuestión surge de conocimiento
propiciado por la organización, que le
solicitó colaboración a cambio de
aplicar tinta a páginas en blanco de
su libro.
el de cabellera oscura, vistiendo
de manera casual aún y con la venda
sobre su frente, logra distinguir aquella
melena rosada a la distancia.
a pasos tranquilos va acortando la
distancia entre él y la mujer, hasta
tomar posición a su lado.
notó el interés que esta tenía
en participar en aquellas pruebas
como una infiltrada, siempre
ha sido alguien que ha querido
demostrar su fuerza y probar
que no por su fenotipo ha de
ser débil. el jefe, sonriente y
complaciente, le concederá
esto. no tiene nada de malo
anterior a sus preparaciones
para la gran subasta de yorkshin,
el jefe de la brigada fantasma se
hallará merodeando por el puerto
en el que se están, no solo aspirantes,
sino miembros de la araña y
del zodiaco. su finalidad es
simplemente mezclarse en
casual. ha observado a la pelirosa
ingresar a una tienda junto a otra
mujer que, sabe es fuerte y que
oculta su gran poder.
por fuera, verá en el área a un
adolescente con equipamiento
de pesca, ¿será un simple viajero?
no es de su incumbencia.