No se preocupe, Damiano, las admiraciones por un buen bigote o barba siempre serán bien recibidas. Aunque debo advertirle que mis secretos quizá no sean tan extraordinarios como espera. Un buen aceite para barba, un cepillo decente y bastante paciencia suelen hacer milagros.
Ahora bien . . . ¿tres veces en un mismo año? Eso sí que es una tragedia capilar que merece mi más sincera condolencia. Espero que esta vez consiga defenderlo de semejante injusticia y descuide, su aparición no me ha parecido sospechosa, más bien bastante entretenida.
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⠀⠀Mi nombre era un apodo, pero se convirtió en mi nombre. No es mi apellido legal, claramente. Pero lo prefiero. Así como también prefiero tener lejos a personas de ese tipo, concuerdo.
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No te disculpes, mujer. Créeme que he escuchado cosas bastante peores de mi país y sigo durmiendo perfectamente por las noches.
No son las consistencias, aunque admito que la sopa y yo tenemos una relación bastante complicada. Digamos que no termino de comprender el entusiasmo que despierta un plato de agua caliente con cosas flotando dentro. Tal vez una crema la paso más.