me da pánico la fragilidad de los lazos humanos. Un malentendido, un orgullo herido, un mensaje sin responder. Y algo que tomó años construir se desmorona en un segundo.
No somos nada y ya me está pesando a mí la situación, porque tengo muchos sentimientos por ti. Me lastima saber que hay muchas cosas que jamás harías por mí y que nunca te voy a tener por completo, así que prefiero que dejemos las cosas hasta aquí.
Me parece un detalle tan bonito cuando alguien se acuerda de que tenias que hacer algo importante y te pregunta cómo te fue, si lo lograste, si todo salió bien. Ese nivel de atención y cariño está en otro nivel.
Se molestan porque los maestros de la CNTE y los padres de los 43 de Ayotzinapa afectan el “derecho al libre tránsito”, pero no porque la FIFA ordenó al Gobierno de México presentar la INE para dirigirte a tu propia casa en las inmediaciones del Azteca.