Alguien (quién será) se ha colado en la biblioteca de @necrolilac mientras este no estaba y ha dejado un pequeño ramillete de flores lilas sobre la silla.
+ del tiempo en Rivain, desde que me uní a los Señores de la Fortuna. Si iba a otros lugares era porque había alguna ruina o mazmorra que explorar. O cuando me necesitaban para colarse en algún sitio; resulta que soy bastante bueno en eso”.
Pues tiene su permiso para continuar con ellos porque, como habrá notado, su respuesta siempre es positiva. Algún día quizá hasta se atreve a hablarle de las mariposas en el estómago que sus acciones gentiles le causan.
Y sus palabras, también. Mioluvun desvía la mirada, +
Acariciarle el pelo se había vuelto uno de sus acercamientos favoritos, así como tomar su brazo y caminar agarrados sin /demasiadas/ preocupaciones. Las reacciones acompañaban, siendo sus gestos los que le permitían seguir sonriendo.
—Entonces, querido, lo he dicho tal y como +
+ esto. Es como una lapa.
“Hmmm, ¿antes de que empezase toda esta locura? Sí, supongo que sí. Desde el Imperio de Tevinter hasta Rivain, pasando por Antiva, aunque curiosamente nunca antes había visitado Treviso”, explica, con ánimo. “De todas formas, pasaba la mayor parte +
+ acomodando y afianzando su agarre en la mano de Manfred mientras habla. “¿Sabes que más de una vez he tenido que recorrer muchos kilómetros a pie? Casi me hago polvo las tibias”, comenta mirando a Curiosidad, un brillo de diversión en sus ojos.
Últimamente no puede evitar fijarse hasta en los detalles más insignificantes, como en la manera en la que hace ese gesto, el de llevarse la mano al pecho. Verlo rasca algo dentro de su cerebro— le hace querer estirar la mano y apoyarla ahí también, sentir el ritmo de sus +
—Mioluvun. —Se llevó la mano libre al pecho cuando escuchó esas palabras. En un principio pudo parecer serio de más, pero pronto volvió a su sonrisa— Gracias por tu maravillosa implicación, querido, pero no será necesario. Nunca me han llamado así, y de hacerlo me basta con +
+ agradable oírlo. Espera que su rubor no sea muy notorio, y también espera no estar sonriendo como un tonto. Aprieta con cariño el brazo de Emmrich mientras cruzan el espejo que lleva a la Gran Necrópolis.
“Ojalá viajar de un sitio a otro fuera así de fácil siempre”, suspira, +
+ del mundo”, dice con solemnidad, elevando la mirada para observar el rostro de Emmrich...
... y le entra la risa tonta porque se siente un poco bobo, la verdad. Mientras se ríe, inclina la cabeza y la apoya en el brazo del contrario.
“¿En la mayoría de ocasiones? Sí. Por qué, ¿alguien te ha llamado pedante alguna vez? Le puedo presentar a mis puños, si quieres”.
Lo dice en un tono de broma, pero lo cierto es que no se lo pensaría dos veces si Emmrich le pidiera que le pegase un puñetazo a alguien. Aunque +
Elevó levemente sus cejas antes de que Mioluvun le diera una explicación que consideró bastante... descriptiva. Sí, descriptiva. Pudo entender el punto, que en ese caso era lo importante.
—Comprendo. ¿Podría tomarse como una ofensa, en ese caso?
Para el Archivo debía serlo si +
+ ¡Es decir! Sé que no me llevarías si no se pudiera, pero— hm”, emite un pequeño ruidito de frustración, frunciendo el ceño porque no sabe muy bien cómo explicarse. Al final se rinde, sacudiendo la cabeza. “Prometo que me portaré bien. Voy a ser el elfo más respetuoso +