One night of bad sleep makes your brain 60 percent more reactive to negative experiences. The amygdala, the brain's threat detector, fires harder without sleep, and the prefrontal cortex, the part that calms it down, goes quiet. The result is a person who overreacts to everything and cannot explain why.
Matthew Walker at UC Berkeley showed this in a 2007 study that scanned the brains of people who had been awake for 35 hours. The amygdala was 60 percent more activated by negative images in the sleep-deprived group compared to the rested group, and the communication between the amygdala and the prefrontal cortex had been severed.
This is why a small comment from a coworker can ruin your morning after a bad night. The brain lost its brake pedal while you were lying awake, and now every emotional signal arrives at full volume with no one at the controls. The comment did not change. Your brain's ability to handle it did.
The study found that the sleep-deprived brain did not just overreact to negative stimuli. It also failed to distinguish between low-threat and high-threat signals. Everything got the same alarm. A slightly rude email and a genuine crisis received the same cortisol response, because the system that ranks threats by severity had gone offline.
The worst decision you make today might not be a thinking error. It might be a sleeping error. The research says eight hours is not a luxury. It is the maintenance cycle that keeps the emotional thermostat working, and skipping it turns the volume up on everything that goes wrong. https://t.co/PxjrdbiOmM
“Whoever you are, no matter how lonely,
the world offers itself to your imagination”
Hear Mary Oliver, in her lovely time-rasped voice, read one of the greatest poems ever written: https://t.co/czFYmzZHWv
Este tuit promociona una web que acaba de crear el filósofo Nat Hansen
Es una herramienta de IA que te hace un diálogo socrático sobre experimentos mentales clásicos de filosofía. No es un cuestionario estático (respondes y ya), sino una conversación dinámica: das un juicio inicial y luego un interlocutor (la IA) te pide explicaciones, te presiona, te busca inconsistencias, te pone contraejemplos y te hace revisar tu respuesta, exactamente como haría un profesor de filosofía en clase.
El método se llama “Socratic questionnaires” y está basado en un artículo de 2024 de Hansen, Kathryn Francis y Hamish Greening.
Estos son los experimentos disponibles ahora mismo:
-El problema del tranvía (moralidad)
-Casos Gettier (conocimiento)
-El efecto de los efectos secundarios (Side-Effect Effect / efecto Knobe, sobre acción intencional)
-Mary, la científica de los colores (fisicalismo y qualia)
“Some of us are born rebellious. Like Jean Genet or Arthur Rimbaud, I roam these mean streets like a villain, a vagabond, an outcast, scavenging for the scraps that may perchance plummet off humanity’s dirty plates, though often sometimes taking a cab to a restaurant is more convenient.”
~Patti Smith
"The mind narrates what the nervous system knows. Story follows state."
Polyvagal theory and the neurobiology of connection – the science of rupture, repair, and reciprocity https://t.co/049xCwVNDG
“Vivimos en un “escaparate perpetuo” donde se premia la apariencia y la ambición ruidosa por encima del esfuerzo silencioso y la aceptación propia. El reto de los jóvenes es escapar de esa dictadura de la imagen y recuperar la conciencia colectiva.” David Trueba
La incompetencia humana para ver las consecuencias de segundo orden de las políticas:
Robert Kurzban explica en este post que los seres humanos tenemos ciertas “competencias naturales” (habilidades evolutivas, como detectar tramposos o reconocer caras) y también “incompetencias naturales”. Una de las más importantes, según él, es lo que llama ceguera de segundo orden: la dificultad casi automática que tenemos para pensar más allá del efecto inmediato y evidente de una medida o política.
La idea central de esta ceguera es sencilla. Cuando alguien propone una política, nuestra mente tiende a fijarse solo en el beneficio de primer orden, el más visible y directo. Por ejemplo, en el control de alquileres la gente ve de inmediato que el inquilino pagará menos y piensa: “¡Qué bien!”. Rara vez sigue el razonamiento hacia las consecuencias siguientes: si los propietarios no pueden cobrar lo que el mercado permitiría, muchos dejarán de construir o de poner pisos en alquiler; los constructores no comprarán materiales; y a medio plazo habrá menos viviendas disponibles, lo que puede hacer que los precios suban o que sea más difícil encontrar piso. Ese efecto de segundo (y tercer) orden suele quedar invisible.
Algo parecido ocurre con las prohibiciones. Si alguien considera que cierta actividad es mala (por ejemplo, la prostitución o el aborto), ve la prohibición como algo positivo porque elimina directamente lo que le disgusta. Pero no suele preguntarse qué pasa después: si el mercado se va a la clandestinidad, si los precios suben, si las condiciones se vuelven más peligrosas para las personas involucradas o si surgen efectos no deseados peores que el problema original.
Los aranceles ofrecen otro ejemplo claro. Un arancel al acero protege los empleos de una fábrica concreta (efecto de primer orden: “se salvan puestos de trabajo”). Sin embargo, todas las empresas que necesitan acero pagan más caro, los productos finales suben de precio y, además, el país afectado puede responder con aranceles a las exportaciones propias (por ejemplo, a la soja). El resultado neto puede perjudicar a muchos más trabajadores de los que se intentaba proteger.
Kurzban refuerza esta idea con experimentos. Los chimpancés (y otros primates) no pueden evitar señalar el montón más grande de chucherías aunque eso les haga ganar el más pequeño. Sólo lo superan cuando el premio se vuelve abstracto (números en lugar de comida real).
La conclusión que propone Kurzban es que esta dificultad no es simplemente pereza o falta de inteligencia. Pensar en efectos de segundo y tercer orden no es una competencia natural de la mente humana. Parece que nuestra mente no está diseñada para seguir cadenas largas de consecuencias. En el entorno en el que evolucionamos las decisiones solían ser más simples y con menos eslabones.
Hoy, en un mundo de instituciones complejas e interconectadas, esa limitación se nota mucho. Por eso necesitamos aprender de forma deliberada conceptos de economía y ciencias políticas para compensar una incapacidad que viene de fábrica y poder ver más allá del efecto inmediato, venga la política de la izquierda o de la derecha.
https://t.co/VhtOxZ4aEI
Are mathematical models are a reflection of reality?
Post-postmodern philosopher Hilary Lawson contends that mathematics doesn’t reveal or describe anything fundamental about reality; it only describes the way we perceive the world.
Regardless of how useful they are to us as tools, they are not reflective of truth, Lawson argues.
Join him alongside Sarah Hart and Dean Rickles in “The key to the cosmos”. https://t.co/0dVu8Qzqje
12 Things Everyone Should Know About Personality
1. Most psychologists agree that most personality variation can be captured with just a handful of higher-order traits. The most popular approach posits five traits, often known as the Big 5.
https://t.co/FtSNSLb7cM
Msituni nació en el San Diego Zoo con una deformidad en las patas delanteras que le impedía ponerse en pie para alimentarse. Midiendo ya 178 cm, su vida corría peligro.
Para salvarla, el zoológico contactó a Ara Mirzaian, un reconocido ortopedista de humanos. Tras estudiar la anatomía de las jirafas día y noche, el especialista diseñó soportes ortopédicos a medida con los que logró corregir su postura y salvarle la vida.
"Memoria selectiva para recordar lo bueno, prudencia lógica para no arruinar el presente y optimismo desafiante para encarar el futuro".
Isabel Allende
📷Elliott Erwitt
New issue 175 OUT NOW, themed on #ContinentalPhilosophy.
Explore: https://t.co/6eYM3uGxNe
Simone Weil on animal suffering, Adorno on hustleculture, Foucault on liberalism, Jünger on rebellion, Deleuze & Guattari having conceptual fun, plus just war, boredom, quantum reality, long-term thinking, Wuthering Heights, and more.
La arquitectura genética de la fibromialgia muestra que la heredabilidad se concentra casi exclusivamente en tejidos y células del sistema nervioso central, reforzando la idea de que se trata de un trastorno de origen neurológico y no de una enfermedad musculoesquelética 1/4
The false choice between technique and relationship has damaged psychotherapy. Clients deserve competent treatment for the problem they bring, but they also need a relationship in which they can become more than the person who has that problem.
“People who seek psychotherapy are generally looking both for specific expertise and for the kind of relationship that will allow them to unburden themselves and grow in a more general way.”
(Nancy McWilliams, 2004, Psychoanalytic Diagnosis, p. x)