Uribe, Trump, Petro, Maduro, Putin, Musk. Cualquiera sea el apellido, todos solo piensan en ellos y en su beneficio. El poder corrompe al que sea sin importar la bandera o ideología.
Desafortunadamente, el fin de la dictadura de Nicolás Maduro no garantiza el reestablecimiento de la democracia en Venezuela. El pueblo venezolano tiene un difícil trabajo por delante.
El Gobierno de Estados Unidos nunca ha sido un defensor de la democracia, y mucho menos en América Latina. Son sus intereses económicos y geopolíticos los que lo llevan a violar hoy la carta de las Naciones Unidas.
Colombia debe apoyar al pueblo venezolano con la solidaridad debida a un país hermano que hoy enfrenta un grave riesgo de crisis humanitaria y un reto enorme en la reconstrucción de su democracia.
siempre vimos las acciones de Estados Unidos como algo lejano, en Vietnam y medio oriente y pensamos q jamas nos tocaria y ahora, solo a unos Km de Colombia pasa esto