Qué privilegio poder correr, pagar un gimnasio, comprar comida saludable, tener un trabajo, pagar las cuentas, tener piernas que caminan, ojos que ven y una mente que funciona.
yo nunca he sido tibia. si tiro la piedra, no escondo la mano, si digo algo, lo sostengo. si alguien no me agrada y hablo mal de esa persona, seguro se lo merece. si se meten con las personas que quiero, las defiendo, y si fui tibia con alguien, seguramente también lo merecía.