Doy gracias a Dios y a todos los que me han acogido y que, de mil maneras, han colaborado en la preparación y la realización de los distintos momentos en Madrid, Barcelona, Montserrat y en las Islas Canarias. Regreso a Roma conmovido por el gran afecto con el que me han recibido, y reconfortado por los testimonios de fe y de amor a la Iglesia, expresiones del gran corazón católico de España.
El vestuario más malaguista de nuestra historia. El orgullo es máximo. Somos todos nosotros corriendo cada balón. Una ciudad entera detrás en cada 11 de Funes.
Estamos muy de vuelta.
Tan de vuelta que asusta.
M Á L A G A C F 💙