Oigan, qué bonito es estar en un país donde te hacen sentir bienvenido, y en un momento como este se siente ese abrazo colectivo que va directo al corazón.
Gracias Panamá🇻🇪♥️🇵🇦
@eutoniopt Estoy fuera de Venezuela, y en menos de una semana es todo lo que he sentido, sobrepensado y analizado, que justo estaba pensando hoy en que cuando todo vuelva a la “normalidad” me sentiré como post pandemia.
Sin importar el resultado de todo, sé que nada volverá a ser igual.
OTRA VEZ Y VAN...
Algunos imbéciles me acusaron de loco por ver comunismo en todos lados…
Otros desde la corrección política decían que ya no existe más el comunismo y que soy un exagerado…
En el fondo, hoy no sólo se prueba que tengo razón en la agenda internacional que señalo sino que además queda claro que esos que me cuestionaban son cómplices, ya sea por ignorantes y/o por estúpidos.
Lo siento, pero yo no puedo ver a “malandros” en ese video.
Veo a los niños que fueron en algún momento, creciendo en zonas llenas de carencia, con familias posiblemente violentas, sin acceso a educación digna para tener criterio de discernir.
Obligados a seguir un mal camino
Después de este video no tengo otro pensamiento más allá de la indignación que me da cada vez que veo una prueba más de todo el daño que ha hecho el régimen.
Podría parecer fácil creer que todos “elegimos” y que está en nuestras manos lo que hacemos con nuestras vidas.
Seguramente estas personas han cometido delitos bastante penables, acciones delincuentes. Pero ellos, no son delincuentes.
Haciendo el ejercicio de ir más allá de lo que se ve a simple a vista, la lectura es simple. Son personas a las que se les negaron derechos humanos.