No te subestimes. No tienes idea de todo lo que eres capaz de construir cuando decides no rendirte. A veces parece que nada avanza. Que, por mucho que lo intentes, todo sigue en el mismo lugar. Pero no todo lo que está creciendo puede verse. Hay procesos que necesitan tiempo. Caminos que no salen como esperabas, pero terminan llevándote a lugares que jamás habrías encontrado siguiendo el plan que tenías. Y hay sueños que tardan tanto en llegar que, cuando finalmente aparecen, entiendes que antes necesitabas crecer, cambiar y convertirte en alguien capaz de sostener aquello que tanto deseabas. Por eso, sigue. Aunque hoy solo puedas dar un pequeño paso. Aunque nadie vea el esfuerzo. Aunque todavía no tengas pruebas de que todo esto está sirviendo para algo. Sigue construyendo. Porque cada día que eliges continuar, dejas atrás una versión de ti que alguna vez pensó que no podía hacerlo. Y llegará un día en el que mirarás atrás y entenderás que aquellos momentos en los que creías estar perdiendo el tiempo, en realidad, te estaban preparando para llegar hasta aquí. Quizá todavía no puedas verlo, pero eso no significa que no esté sucediendo. No te detengas ahora. Puede que estés mucho más cerca de lo que imaginas.
Vengo en blabla car a mi casa- el conductor puso una playlist “mix para corazones rotos”. Ya. Me dieron ganas de emborracharme. Gracias señor conductor…..
A todos nos quedó alguna conversación pendiente con alguien. Esa charla que imaginamos tantas veces, donde por fin podríamos decir lo que sentimos, aclarar lo que pasó y entendernos un poco más. Pero también sabemos, en el fondo, que quizá nunca suceda. Y toca aprender a cerrar algunas historias sin esa última conversación.
Un año de diferencia. No es el cuerpo, no es que esté más delgada. No hubiera creído lo que he pasado en un año, ni los últimos 6 meses, ni que decir los últimos casi 3 meses….
No soy la misma mujer, no tengo los mismos sueños, ni las mismas prioridades. No tengo la pareja, ni el hogar. Hoy solo me tengo a mi. Y hoy, lejos de verme mejor, me siento mejor que en la foto del 2025. Hay tristeza si, pero se que es pasajera.