Como último acto de amor, te confieso que siempre me quedaré con las ganas de haber vivido una vida contigo, porque, en el fondo, yo sí quería que fueras tú.
A mí me encanta el amor, la vida en pareja, dormir nariz con nariz, elegir outfits, domingos de pelis y comida chatarra, definitivamente yo nací fue para amar.
mi imperio romano es no poder asimilar los cambios constantes que hay en mi vida, extraño a mis personas favoritas que ya no están, extraño situaciones que ya pasaron y no asimilo que eso alguna vez fue mi presente pero hoy es mi pasado