Los ojos verdosos del chico parecían decaídos, sus labios pálidos y secos dejaban en evidencia el deprorable estado de salud en el que se encontraba. Muy apenas consiguió rodear el cuello de su pareja, débil, un efímero beso le rozó la rosadita mejilla a la rubia.
Salió casi corriendo hacia la casa del italiano, en el camino había comprado unas cuantas cosas como medicamentos, bebidas, antojitos que le gustaban a su novio. En poco tiempo la tuvo cruzando la puerta de su habitación, estaba tan preocupada que le abrazó sin pensar.
Ven pronto, dejé la puerta abierta. Asegúrate de cerrar después de entrar, no quiero que nadie nos interrumpa, te necesito mucho. Quiero sentir el calor de tus abrazos.
Debiste decirme antes, cómo vas a estar enfermo y sin mi a tú lado. Voy corriendo a tu casa mi amor, cuando esté ahí no me despego de ti ni un segundo.
vas a ser mi mujer toda la vida, que no se te olvide que estamos unidos por más que amor y sangre.
te lleno ese culote de mordidas, para que le enseñes a los perros falderos tuyos que eres una nena con dueño celoso.
tu eres el dueño, hazlo notar, hermanito.
¿he dicho que ya que te amo? quiero ser tu única mujer para siempre, no soporto que se acerquen a mí Nicco, mío.
¿crees que no les pongo suficiente atención? hum, les voy a dar apretones todo el tiempo, para que se vuelvan a sentir adueñadas.
tú me encantas, sorellina. eres la mujer más bonita de toda Italia, y del mundo entero. eres mi mujer.
yo lo que le hago a mi amada hermanita es el amor, nada de follármela. le meto unos vergazos tan fuertes que la cama se estremece, ¿cómo no puede ser eso amor?
Hay que comprobarlo ahora mismo, amor. ¿Hace cuánto tiempo no nos vemos? Mucho, según yo. Pero te aseguro que éste enorme trozo de carne se pone venudo con sólo verte los labios.
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Todo para que te dejen plantada, sorellina. ──
Volvió la mirada hacia el desnudo cuerpo de su pelirroja. Guiñó uno de sus ojos con una amplia sonrisa, algo malévola, como si hubiera cumplido su cometido de arruinarle la cita.
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Extendió su brazo derecho y con la diestra empujó la frente adversa que salía sobre la puerta, permitiéndose a sí mismo la entrada a la lujosa habitación. No miró a su hermana tras entrar, le dió un vistazo al cuarto de hotel impresionado.
── ¿Cuánto gastaste en esto?
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sin una prenda que la cubriese fue directo hacia la puerta, quito el seguro y abrió, tan solo asomó la cabeza escondiendo su cuerpo desnudo.
— Ah, sei tu, Niccolo. — habló como si se hubiese decepcionado, aunque su expresión no coincidía con lo que intentaba aparentar.
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sólo se adelantó. Tras subir en ascensor hasta el décimo piso tocó la puerta del hospedaje. No expresó una sola palabra, quería aumentar la intriga de su hermanita, ¿era su cita o su hermano mayor?
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ㅤㅤ𝐍o pasaron ni quince minutos, observó la foto un par de veces y salió disparado hacia el lujoso hotel. La recepcionista lo dejó pasar en cuanto indicó el número de la habitación, como si la huésped hubiera dejado la orden de que dejaran entrar a su invitado, él. . ..