#ULTIMAHORA | Raúl Estévez, el geofísico apureño que anticipó el terremoto del occidente venezolano
El doble terremoto que estremeció a Venezuela el 24 de junio de 2026 no sorprendió a todos. Para Raúl Estévez, geofísico apureño y profesor de la Universidad de Los Andes (ULA), el país enfrentó el desenlace de un proceso tectónico advertido desde finales del siglo XX. En entrevista con El Mundo, el especialista explicó que el occidente venezolano era una “bomba de tiempo” dentro del sistema de fallas que atraviesa el territorio nacional.
Estévez detalló que los grandes terremotos venezolanos suelen ocurrir por sectores:
- 1967: liberación de energía en el centro (falla de San Sebastián).
- 1997: liberación en el oriente (sismo de Cariaco).
- 2026: faltaba el occidente, donde existía una brecha sísmica, una zona de silencio prolongado que suele anteceder a los eventos de mayor magnitud.
Según el geofísico, los especialistas venían advirtiendo desde hace décadas que el próximo gran terremoto ocurriría en esta región. La ocurrencia de dos sismos consecutivos, con epicentros separados por pocos kilómetros, es inusual pero coherente con la dinámica de fallas transformantes.
Uno de los señalamientos más graves de Estévez es la desaparición casi total del sistema de monitoreo sísmico venezolano.
De las 300 estaciones que existían, solo funcionan tres o cuatro.
“Estamos muy desasistidos. El país quedó sin los profesionales necesarios para atender la sismicidad regional”, afirmó en la entrevista.
La ULA, que mantenía 25 estaciones y contaba con 14 profesores en su laboratorio de sismología, quedó desmantelada. Por ello, los datos del doblete sísmico provienen casi exclusivamente de estaciones internacionales del USGS y de Europa.
Los epicentros se ubicaron 20 a 30 kilómetros al suroeste de Morón, justo donde se empalman las fallas de Boconó y San Sebastián, cerca de Yumare y Montalbán.
Esta zona es una de las más complejas del sistema de fallas venezolano y ha sido históricamente subinstrumentada.
Estévez advirtió que Venezuela carece de estadísticas confiables sobre daños.
Las autoridades, dijo, “se han acostumbrado a no dar información oficial”.
Datos confirmados:
- 123 edificaciones colapsadas.
- Afectación severa en La Guaira, por su densidad poblacional y la presencia de quebradas.
- En Caracas, los daños se relacionan con suelos blandos que amplifican las ondas sísmicas, afectando especialmente a edificios altos en Altamira, Los Palos Grandes, Chacao y San Bernardino.
El geofísico insistió en medidas urgentes:
- Revisión profesional de estructuras antes de reingresar a viviendas.
- Cerrar el gas por 24–48 horas.
- Precaución con el agua potable por posibles contaminaciones.
- Prepararse para réplicas de magnitud 5 o 6 durante semanas.
- Evitar postes con transformadores.
- En zonas montañosas, vigilar deslizamientos y represamientos temporales.
¿Hubo riesgo de tsunami? Estévez descartó esta posibilidad: Los sismos fueron terrestres y de movimiento horizontal, condiciones que no generan levantamiento del fondo marino.
Solo un evento mayor a magnitud 7 en una falla submarina podría activar un tsunami en Venezuela.
La entrevista de El Mundo confirma una realidad que los especialistas venezolanos vienen denunciando:
La desinversión, la fuga de talento científico y la opacidad institucional han dejado al país sin capacidad para monitorear su propio territorio.
El doblete sísmico reveló no solo la fuerza de las fallas venezolanas, sino también la fragilidad de un Estado que perdió su infraestructura científica básica.
Fuente: Periodista José Oswaldo Pérez.
Primero sangre con el terremoto y ahora agua con el desborde del río en Portuguesa, como ocurrió con el costado de nuestro Señor Jesucristo, cuando nos liberó en la cruz, al vencer la muerte y el pecado y resucitar para darnos vida eterna. Poco a poco se acerca el renacimiento 🇻🇪
Have u noticed that Gen Z's resurrecting the golden era of '70s and '80s tunes, whether they're shredding on guitars or busting moves? They're killin it!
John Fogerty jam, "Have You Ever Seen the Rain?"
Diss culture is what killed Austin Metcalf. It’s what’s killing tons of young black men all across the country. It’s this belief that anything you perceive as disrespectful must be met with extreme reaction and/or violence.
Estas son palabras de despedida de un corresponsal de la BBC después de haber vivido y cubierto por 3 años las noticias de Venezuela para el prestigioso medio británico: Espero que alguien lo lea: Daniel Pardo / BBC Mundo "A veces no me queda claro si Venezuela es un lugar feliz o infeliz. Porque parece ambas cosas. Más allá de las penurias que sufre el país, y por muy pesimista que esté, el venezolano anda por la vida regalando gestos fraternales. La gente más alegre del mundo puede encontrarse en una cola kilométrica en el supermercado o en un hospital quebrado y sin insumos. Temo que pronto vaya a suscribir lo que decía Gabriel García Márquez, quien en su “Memoria feliz de Caracas” (1982) escribió que “una de las hermosas frustraciones de mi vida es no haberme quedado a vivir para siempre en esa ciudad infernal”. Hasta Gabriel García Márquez se enamoró de Caracas. Pero el recuerdo que me llevo es más feliz que infeliz. Incluso en las kilométricas colas es posible encontrar sonrisas y gestos fraternales. Porque en la esencia del venezolano, en ese limbo entre felicidad e infelicidad, encontré enseñanzas para el resto de mi vida, aquellas en la raíz de instituciones como “poco a poco se llega lejos”, “esto es lo que hay” y “al mal tiempo, buena cara”. Echaré de menos… Y me transportaré a las playas del Caribe cada vez que huela y beba uno de los exquisitos rones venezolanos (también, dicen, los mejores del mundo) Memoria feliz de Venezuela Cuando hable de la Venezuela que viví tendré que mencionar escasez, inflación, delincuencia, gente jodida en un sinfín de maneras. Pero haré el esfuerzo de ir más allá de esta coyuntura, lejos de los cínicos, corruptos y malandros. Me llevo, más bien, la sonrisa del recogedor de basura, el coqueteo de la funcionaria pública: ese calor humano caribeño que tanto extrañan los miles de venezolanos que se han ido del país recientemente. Los venezolanos que ríen para sobrellevar la crisis. Es como si en Venezuela la movilidad social estuviera en la cultura; como si el clasismo fuera cuestión de las minorías: acá el chofer es el confidente del jefe y la empleada del servicio, un pilar en las familias de clase media. No hay sueldo ni vestimenta ni buenos modales que estén por encima de un saludo, de una broma que democratice las relaciones: que ponga a un mototaxista en el mismo rango de un ministro; que archive, rápidamente, el trato de “usted”; que inspire, en cuestión de segundos, decirle “mi amor”, “mi cielo” o “papito” a un desconocido. Venezuela vive en un raro estado de paciencia, de tolerancia. La impuntualidad es permitida. Del país me llevó las sonrisas. Algunos venezolanos dicen que ese estado de constante regocijo, de no tomarse nada en serio, es lo que “tiene a este país jodido”. Pero para mí es una enseñanza de que no hay preocupación que arregle los problemas, esa gran solidaridad no la veo en ningún lado de la desarrollada Londres ni de mi Europa allí ni las familias se ven en su mayoría... Ser feliz es gratis, aprendí de los venezolanos. "Por mucho que la arepa este cara" Daniel Pardo -BBC LONDRES
Gran éxito y reconocimiento para nuestro Hospital Universitario de Caracas. Se realizó implantación de Válvula aórtica transcateter mediante abordaje aórtico directo en paciente femenino de 78 años de edad! Evolución satisfactoria 🙏🏻🫀🫀🇻🇪 Hemodinamia - Cirugía Cardiovascular