La semana pasada fue la más fría del año y miles de personas duermen en la calle en CABA. El @gcba les ofrece una noche en un refugio. UNA.
El problema es de fondo: les preocupa más que haya gente en el espacio público, que pensar cómo lograr que puedan salir permanentemente de esa situación.
Alojamiento transitorio, acompañamiento psiquiátrico, hay mil opciones pero no quieren probar ninguna.
@claramuzzio HOLA CALARITA YO PENSABA IGUAL DE QUE VOS HASTA DE QUE LA/LO/LE CONOCÍ A JUAN ALBERTO BADÍA GENDER FLUID Y ME DI CUENTA DE QUE HAY GENTE DE QUE PUEDE TENER TODOS LOS SEXOS JUNTOS NO LO DIGO YO LO DICE LA BIOLOGÍA
Bullrich se pasó 2021 pidiendo que abrieran las escuelas porque el encierro le arruinaba el futuro a los pibes.
Hoy es parte de un gobierno que impulsa el homeschooling sin edad mínima. Antes el aula era sagrada, ahora el encierro se legisla.
Che, ¿no aprendieron nada?
Todavía sigo pensando en la pelotuda de la vicejefa que dijo que las mujeres no tienen hijos para ser presidentas de un país. Pero como se puede ser tan pelotuda realmente
Basta, Clara.
Te invito a que llames a @CaroStanley y le preguntes directamente sobre el informe del Ministerio Público Tutelar de la Ciudad que documentó que entre el 70% y el 80% de los chicos y chicas de entre 12 y 14 años que pasaron por su Sala de Entrevistas Especializada pudieron reconocer y contar que habían sido víctimas de abuso gracias a lo aprendido en Educación Sexual Integral.
Después, te invito a que leas el diseño curricular de Educación Sexual Integral para el nivel inicial que aprobó tu propia gestión. O, si te resulta más fácil, podes conversar con @mechimiguel, directores de área, supervisores o responsables de esas políticas.
Y ya que te gustan tanto los datos, hay algo que llamativamente omitís. Muchos de los indicadores que hoy mostrás coinciden con el desfinanciamiento y el desmantelamiento de políticas de prevención que habían demostrado resultados concretos. Entre ellas, el Programa ENIA, impulsado y fortalecido durante el gobierno de Cambiemos.
También te puedo contar del enorme trabajo que hicimos junto a Soledad Acuña desde el Ministerio de Educación y desde la Comisión de Educación de la Legislatura que me tocó presidir. Te lo menciono porque vos también formabas parte de ese gobierno y estos temas fueron abordados en más de una oportunidad en reuniones de gabinete.
Y si de salud pública querés hablar, te recomiendo que también converses con @FernanQuirosBA. Tal vez te ayude a entender que estos temas son bastante más complejos que una publicación en redes sociales.
Y, por último, ya sé que es una respuesta bastante extensa para lo que te has convertido. O, tal vez, para lo que siempre fuiste y hoy ya no te esforzás en disimular. Pero no podemos dejar pasar por alto lo que decís cuando se trata de temas tan sensibles y de políticas públicas que impactan directamente en la vida de miles de chicos, chicas y adolescentes.
Decir que "la ESI le destruyó la cabeza a los niños" y atacar a la comunidad LGBT+ desde un cargo en el GCBA no es una opinión. Es desinformación, es cruel y es gravísimo.
La ESI que la Vicejefa de Gobierno desprecia ayudó a que miles de chicos puedan nombrar y frenar el abuso dentro de sus propias casas, que le pongan nombre a esa incomodidad de verse al espejo y no reconocerse, a entender que el amor que sienten por otra persona no depende del género. Todo eso lo puso en duda.
A los que me escribieron: somos muchos. No va a avanzar. Esto no representa a la Ciudad ni al futuro que queremos.
Que cansador tener a esta acomplejada que echó a todas las mujeres jóvenes y formadas que había alrededor, porque encima es envidiosa e insegura, tener que escucharla decir semejante barbaridad.
Clara, como su nombre lo indica, pareciera tener todo muy claro. Incluso los dilemas más profundos de la existencia los resuelve con una publicación en redes sociales.
Llama la atención la seguridad con la que últimamente habla de temas tan complejos, que llevan décadas de estudio, dividen a filósofos, juristas, médicos y científicos, y siguen planteando enormes dilemas. Sin embargo, en sus publicaciones todo parece sencillo.
Sorprende y preocupa esa capacidad de tener respuestas tan categóricas. Aunque sospecho que esa “claridad” responde más a una estrategia política que a una verdadera búsqueda de la verdad y a una ética de la alteridad. Simplificar problemas complejos, reducir los matices y construir identidades a partir de un “nosotros” contra “ellos” es una lógica utilizada por distintos populismos.
A esta altura, ya ni siquiera deberíamos gastar energía en cuestionar que quiera proponernos o imponernos un ideal de vida buena o virtuosa. Al contrario, creo que toda sociedad necesita referentes que inspiren determinados valores. La pregunta es: ¿qué valores nos propone y quiere ahora representar Clara?
Una vida verdaderamente virtuosa no consiste solo en señalar tu supuesto bien, sino también en escuchar al otro, comprender sus circunstancias y respetar su dignidad y su autonomía. El discurso moralizante corre el riesgo de reemplazar la reflexión por la condena y la virtud por la superioridad moral.
Para muchos de nosotros, la vida no fue sencilla ni encaja en categorías tan rígidas. Hay personas que desearían formar una familia y no pueden. Otras atraviesan situaciones que no admiten respuestas fáciles. Otras, simplemente, eligen un proyecto de vida distinto. La realidad suele ser mucho más compleja que un posteo.
Formar el carácter de los ciudadanos también implica enseñar el respeto por quienes pertenecen a minorías o por quienes, por distintas razones, no pueden o no desean ajustarse a ciertos parámetros perfeccionistas. La virtud cívica no consiste en uniformar las vidas, sino en aprender a convivir con ellas desde el respeto.
Estas publicaciones y declaraciones, más que orientar, terminan señalando con el dedo, culpando y generando pertenencia para algunos y estigmatización para otros.
Ojalá haga honor a su nombre en algún momento, no creyendo que la claridad consiste en tener todas las respuestas, sino entendiendo que muchas veces aparece después de escuchar al otro, comprender su historia y aceptar que, frente a ciertos temas, la humildad es una virtud mucho más valiosa que la certeza.
Después de todo, una de las advertencias más profundas del Evangelio no fue contra quienes dudaban, sino contra quienes estaban convencidos de su propia superioridad moral. Vale la pena recordar la advertencia de Jesús sobre “la levadura de los fariseos”: la tentación de creer que la virtud consiste en juzgar a los demás antes que en examinarse a uno mismo.
Podríamos explicarle a esta servidora pública, que es burra, ignorante, acientífica, Que fue una tránsfuga que militó el progresismo disfrazada con esa ropa y que hoy se hace la conservadora y autoritaria, agresiva con miles de personas que aún son discriminadas Prefiero esto: en las playas de estacionamiento no aceptan las billeteras de pago ni la tarjeta de crédito. No te dan recibo ni por casualidad. Dedíquese a eso, señora, que para eso le pagan. Alumbrado, barrido, limpieza, seguridad. Si tiene ganas de jugar a la derechosa, póngase un ateneo de pensamiento, aunque dudo que le cuadre