Pero en serio, lo rico que está un Marlboro no tiene comparison con cualquier cosa. Ni siquiera el sexo. O sea el sexo puede ser increíble pero también descepciona. Jamás he prendido un Marlboro sin disfrutarlo inmensamente.
Soy más adicta al Marlboro rojo que al cigarro en sí. Puedo fumar camel (le tengo algo de cariño, de hecho) pero mi obsesión es con el Marlboro.
Es la única marca de cualquier producto a que le tengo lealtad y es una lealtad muy fuerte.
(ya sé que soy pendeja)