Acá se lo extraña, sobra lugar en el sillón y en la cama. Pero yo tengo bien entendida mi misión en la vida y sé que tengo que priorizar ser puente, y encontrar las mejores familias para mis rescatados... feliz vida amores 💛
y no se fue solo: se fue con la hermana que le regaló la vida, Alelí !!! Acá haciendo siesta con su abuela. 🥹 gracias destino por permitirles seguir juntitos.. 💖
El perro que mordió a Obi de bebé (motivo por el que volvió conmigo) murió inesperadamente. Así que volvió a abrirse esa posibilidad (la única) de que se vaya de acá: Volver con su humana que nunca se desentendió de él..
MORAL & ÉTICA
Entre el deber y el ser.
Vivimos rodeados de reglas que rara vez cuestionamos. Saludamos por cortesía aunque el ánimo esté devastado, sonreímos para evitar conflictos y repetimos fórmulas heredadas como quien recita una oración cuyo sentido ha sido olvidado hace siglos. La vida social descansa sobre una arquitectura invisible de costumbres y mandatos que aprendemos antes incluso de comprenderlos. A eso llamamos moral: el conjunto de normas silenciosas que sostiene la convivencia y modela nuestra conducta cotidiana.
Pero existe una pregunta más incómoda y profunda que la mera obediencia: ¿por qué consideramos correcto aquello que hacemos? Allí comienza la ética. Y en ese tránsito —desde la repetición automática hacia la conciencia crítica— se juega buena parte de la dignidad humana.
La confusión entre ética y moral no es casual. Ambas palabras nacen de una misma raíz, como dos ramas que crecieron desde un tronco común. Sin embargo, el tiempo las fue separando hasta convertirlas en territorios distintos. La moral pertenece al ámbito de la costumbre; la ética, al de la reflexión. La primera se hereda; la segunda se conquista. Una nos dice cómo actuar; la otra nos obliga a preguntarnos si aquello que hacemos merece realmente ser defendido.
Tal vez por eso las sociedades suelen sentirse más cómodas con la moral que con la ética. La moral ordena; la ética incomoda. La moral tranquiliza porque ofrece respuestas rápidas y compartidas; la ética introduce la sospecha. Pregunta. Examina. Desarma las certezas colectivas y las expone bajo una luz menos complaciente. Allí donde la moral dicta “así se hacen las cosas”, la ética murmura: “¿y si siempre las hemos hecho mal?”.
No hay ejercicio más peligroso para cualquier época que pensar críticamente sus propias normas. Las grandes atrocidades de la historia no fueron cometidas únicamente por monstruos excepcionales, sino también por individuos incapaces de interrogar la moral de su tiempo. La obediencia, cuando carece de reflexión, puede convertirse en una forma elegante de barbarie.
Y, sin embargo, tampoco podemos vivir sin moral. Una sociedad donde cada individuo reinventara todas las normas a diario sería inhabitable. Necesitamos acuerdos mínimos, códigos compartidos, límites comunes. La moral constituye ese suelo práctico sobre el cual caminamos juntos. La ética, por su parte, es la conciencia que revisa constantemente si ese suelo continúa siendo justo o si, bajo su aparente estabilidad, comienzan a abrirse grietas invisibles.
La diferencia parece abstracta hasta que aterriza en los pequeños actos de la vida. Devolver una billetera encontrada puede ser simplemente un gesto moral aprendido desde la infancia. Pero detenerse a pensar por qué ese acto importa, qué dice sobre nuestra idea de justicia y qué clase de sociedad construimos cuando elegimos la honestidad incluso en la invisibilidad, pertenece ya al terreno ético. En otras palabras: la moral regula nuestras acciones; la ética revela quiénes somos cuando actuamos.
Quizás el drama contemporáneo no sea la ausencia de normas, sino la escasez de reflexión. Habitamos una época saturada de opiniones inmediatas y condenas instantáneas, pero extraordinariamente pobre en pensamiento crítico. Se exige corrección sin comprensión; adhesión sin examen. La velocidad de las redes sociales ha convertido muchas veces la moral en un tribunal emocional donde se castiga antes de entender. La ética, en cambio, exige lentitud. Obliga a detenerse, a escuchar y a aceptar que la verdad rara vez cabe completa en un eslogan.
En el fondo, toda existencia humana transcurre frente a un espejo invisible. La moral nos muestra el rostro que la sociedad espera de nosotros; la ética nos enfrenta al rostro que descubrimos cuando nadie observa. Entre ambas tensiones construimos nuestra identidad. Porque vivir bien no significa obedecer ciegamente las reglas, sino comprender el sentido profundo de nuestros actos.
@MisColumnas
🚨SE ACLARÓ TODO🚨
La mujer que tomaron presa no era la mamá del niño, era otra persona que insultó a Kast.
El problema más grave es que tanto Kast como la prensa están tratando de manipular la noticia, haciendo creer que fue la mamá del niño la que se fue presa y así criminalizar la situación que vivió con el niño.
Después de la gran conmoción generada por la supuesta desaparición de niños haitianos, que no era tal y la triste constatacion del uso político de la situación de la infancia migrante, lo más terrible es el silencio sepulcral de este Gobierno frente al informe de la ONU que confirma el infanticidio de Israel contra más de 20 mil niños palestinos, más de 64 mil entre muertos y mutilados (UNICEF 2025) y esto sólo considerando los que se han podido registrar. Sumado al asesinato deliberado se confirma torturas y violencia sexual ejercida contra ellos.
Frente a los peores horrores que puede cometer un Estado contra un pueblo y sus niños, no existen medias tintas; o estas en contra del genocidio perpetrado por Israel o eres cómplice. No se trata ya de cuestiones ideológicas, sino éticas y morales, se trata de humanidad.
Frente al mayor horror que vive hoy la humanidad, el Estado de Chile no puede callar.
https://t.co/ArRLHTZyOP
Lo que faltaba…
Según José Kast, debemos darle las gracias al país que permitió que la familia Luksic se haya podido desarrollar y salir adelante.
La genuflexión de Kast frente al poder del dinero es una vergüenza.
Tengo que agradecer a clínica Tribu Animal de Concepción por toda su ayuda hacia mis colegas rescatados.
Esta semana recibieron de emergencia a Indio.
Además me prestaron un body para Roma y me regalaron un saco de alimento para #LaRutaDeLenga
Estoy viendo en qué lugar de Chile es esto.
Dice el señor que grabó que llamaron a @sagchile y @sernapesca Pwro no hay respuesta alguna.
¿Amigo @chungungoSNP podría ayudarlo?
Voy a necesitar captura.
Tengo una cachorrita que debo esterilizar y a esta otra perrita con un huachi en la pata.
Ninguno se acerca ni a dos metros de mi. #LaRutaDeLenga