El Financial Times reveló las cifras de la deuda de Venezuela. Es el retrato contable del socialismo del siglo XXI y la muestra de que el chavismo ha sido de los peores sistemas habidos en el mundo.
Venezuela posee 240.000 millones de dólares de deuda total. Es la mayor reestructuración soberana de la historia: supera incluso el default de Grecia (200.000 millones en 2012).
Récord mundial, pero del fracaso.
Mucho mayor de lo esperado: el mercado estimaba entre 150.000 y 200.000 millones. Ni los acreedores sabían el tamaño real del hueco. Esa opacidad -a todo nivel- es la marca del estatismo: sin transparencia, nadie rinde cuentas.
La economía hoy vale aprox. 100.000 millones; en 2012, último año de Chávez, superaba los 370.000 millones.
Perdimos cerca del 70% de la riqueza nacional. La mayor debacle económica en tiempos de paz…
Hoy la deuda equivalente a más del 200% del PIB. En otras palabras, debemos más del doble de lo que el país produce en un año. Así termina quien gasta lo que no tiene, destruye lo que produce y roba lo poco que entra…
La deuda se divide, según el artículo, en la siguiente manera:
-$60.000 millones en bonos del Estado y de PDVSA.
-$40.000 millones en intereses impagos, creciendo 5.000 millones al año. Es decir, la factura del rentismo petrolero no para de correr, aun con el país detenido…
-$30.000 - $50.000 millones adeudados
a petroleras y proveedores por facturas impagadas.
-$20.000 millones (o más) en demandas judiciales por expropiaciones.
-$10.000–$20.000 millones a China
-$6.000 millones a Rusia
-$4.000 millones a bancos de desarrollo
Expropiaron, robaron, hipotecaron al país. Lo DESTRUYERON.
Lo que mejor pudieron repartir fue esto, DEUDA PARA TODOS.
Me mal acostumbré. Crecí viendo a los Henry, Ibrahimovic, Cristiano, Nedved, Ronaldo, Zidane, Nistelrooy, Beckham, Schools, y todos esos fenómenos. Tipos con mística. De los que sí transmitían esencia. De este Mundial sigo confirmando que los futbolistas de hoy no tienen aura.
Sin darnos cuenta, la FIFA convirtió al futbol en un deporte de cuatro cuartos, al estilo NFL y NBA…
En las pausas de hidratación, la televisión coloca comerciales a toda pantalla…
Lo que menos importa en la continuidad y ritmo del juego…
¡Clink, caja!
⚽️ #AgendaIdeal | Programación de la fase de grupos del MUNDIAL 2026 en VENEZUELA 🇻🇪
📌 Detalle por canal en fase de grupos:
📺 Todos los partidos por @DSports
📺 24 partidos por @Canal_Televen (40 en todo el Mundial)
📺 22 partidos por @disneyplusla (30 en todo el Mundial)
Tengo una pregunta seria: Se que el Mundial es en Usa, Canadá y México pero la selección de Venezuela no va a jugar más nunca amistosos en territorio venezolano?
14 de octubre de 2019 fue el último partido que jugó Venezuela en casa. Han pasado 7 años.
Gonzalo ha marcado casi 15 goles jugando cuatro ratos, es de La Fábrica, representa un perfil de delantero que escasea... y lo desechamos así, gratuitamente en tiempo y forma. No lo entiendo.
Venezuela no era perfecta antes del chavismo, para nada, pero la gente todavía creía en el país y por eso nadie se iba.
El chavismo no solo expulsó a más de 8 millones de venezolanos, ocasionando la peor crisis migratoria de la región, sino que logró que muchos de los que están adentro y afuera sean totalmente indiferente a la suerte que pueda correr nuestra soberanía.
El daño que ha hecho el chavismo es incalculable en absolutamente todos los aspectos.
En 2022 hice el cálculo de la deuda de Venezuela, no me pelé, aproximadamente $175 mil millones. Coincide exactamente con lo que publicó Bloomberg hoy. Cada venezolano, incluyendo a los bebés RN o por nacer, debe más de $6.000. En el chasis nos dejaron.👇
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🗣️ Pues se acabó. Derrota 2-0 ante el Barcelona y adiós a la temporada.
Hasta aquí llegaron las opciones matemáticas en un curso LAMENTABLE de la mayoría del equipo, con un proyecto que saltó por los aires por ciertos jugadores y una segunda parte de la campaña que ha acabado con futbolistas PELEANDO en el propio vestuario
Sin lugar a dudas, por expectativas y resultados (además de imagen), es la PEOR TEMPORADA del Real Madrid en los últimos 30 años
Muchas cosas que cambiar, desde lo más alto a lo más bajo, si no queremos que la campaña 2026-27 sea más de lo mismo
En Venezuela se "vive bien" hasta que tienes una emergencia de salud o una desgracia que no puedes sostener a nivel financiero.
Ahí se acabó la fantasía del vivir bien y te enfrentas con la realidad de mierda que viven.
Recomiendo leer esta nota de @Reuters. Es un buen retrato, sin maquillaje, de uno de los principales problemas estructurales de Venezuela hoy.
El país necesita reconstruir su sistema eléctrico, con menos del 40% de su capacidad operativa y apagones constantes que afectan la vida diaria y la actividad económica. Durante MÁS DE UNA DÉCADA no han hecho mantenimiento a la red eléctrica del país.
La tiranía interina ha intentado reactivar proyectos y convocar a grandes proveedores internacionales como Siemens Energy, GE Vernova y Mitsubishi Power, pero todos coinciden en lo mismo: no hay garantías de pago.
Las empresas salen de las conversaciones con escepticismo, recordando deudas impagas del pasado y sin claridad sobre cómo se financiarían los proyectos. Incluso propuestas básicas, como pagos anticipados, han sido rechazadas. Sin confianza, no hay inversión y una tiranía cleptocrática y kakistocrática no da confianza.
Y ahí está el punto de fondo. No se trata solo de infraestructura, ni de financiamiento, ni de sanciones. Es un problema de credibilidad y de reglas. Las empresas (que no operan en función de discursos sino de certezas) son las primeras en entender que, mientras no haya un cambio estructural en el poder, no hay condiciones reales para apostar por el país.
Por eso, más allá del diagnóstico técnico, la conclusión política es que, con el chavismo, la recuperación estructural de Venezuela no es viable.
La noticia de que empresas eléctricas estadounidenses llegaron a Venezuela con interés inversor y se fueron con más dudas que certezas no debería sorprender a nadie que conozca los últimos 25 años de Venezuela. Sin embargo hay quienes se extrañan, esos que esperaban otro resultado, que irónicamente siguen creyendo que esta vez sería diferente. La pregunta real no es por qué se regresaron a EEUU con dudas. La verdadera duda es por qué fueron a Venezuela con esperanza.
Porque el historial está ahí, público, documentado y brutal. Los chinos invirtieron miles de millones en Venezuela y vieron cómo ese dinero se evaporaba en contratos que no se cumplían, en proyectos que no se terminaban, en compromisos que se firmaban con una mano y se ignoraban con la otra. Los rusos pusieron capital, tecnología y respaldo político y recibieron deudas impagadas y activos deteriorados. Los iraníes llegaron con acuerdos de cooperación que en la práctica funcionaron como una transferencia de recursos en una sola dirección. Y los propios estadounidenses ya vivieron en carne propia lo que significa invertir en Venezuela cuando el chavismo decidió que la propiedad privada era un concepto negociable: expropiaciones, confiscaciones, empresas intervenidas de un día para otro sin compensación real. Todo el dinero que ha entrado a Venezuela en estas dos décadas y media ha seguido el mismo camino. Llega, se dilapida, se roba, desaparece.
¿Con qué cara se le pide a una empresa americana que traiga capital a un sistema que no ha respetado un solo convenio en veinticinco años? ¿Qué garantía existe más allá de una promesa verbal de un gobierno que prometió lo mismo a los chinos, a los rusos y a todos los demás antes de defraudarlos uno por uno? La confianza no se reconstruye con discursos ni con apertura petrolera anunciada en conferencias de prensa. Se reconstruye con años de cumplimiento sostenido, con instituciones que funcionen, con un sistema judicial que proteja al inversor tanto como al Estado, con transparencia real en el manejo de los recursos. Nada de eso existe en Venezuela de forma verificable.
El problema no es que los estadounidenses sean desconfiados. El problema es que tienen memoria. Y cualquier empresa con responsabilidad hacia sus accionistas que evalúe el riesgo de invertir en Venezuela con los datos disponibles llegaría exactamente a la misma conclusión: que el potencial es enorme y el riesgo es igualmente enorme, y que sin garantías estructurales reales ese potencial no justifica la exposición.
Venezuela puede tener el petróleo, los minerales y la geografía que quiera. Sin credibilidad, sin historial de cumplimiento, sin un cambio institucional profundo y demostrable, seguirá siendo un país al que el mundo mira con interés y del que el capital inteligente se aleja con educada cautela.
En estos momentos Liverpool está a 12 puntos del líder de la Premier con 4 jornadas por disputar. ¿Y estamos de acuerdo que la temporada fue horrible, cierto?
Eso es lo que más frustra. Con una temporada 'buena' bastaba. Ni siquiera una excelsa. Solo buena. Pero ni así pudimos llegar.
Cambiaron a este tipo que puso la cara contra el Real Madrid en Champions por un tipo cualquiera. No olvidar a quienes aplaudieron esta vergüenza. #LFC#UCL