Piensa que cuando actúas desde el amor, nadie puede quitarte nada. Las veces que ayudaste, diste, regalaste o hiciste algo desde el corazón, todo se queda contigo. Eres el amor que das y nadie puede cambiarlo.
“De vez en cuando, llora profundamente por cómo esperabas que la vida fuera. Llora las pérdidas. Luego lávate la cara, confía en Dios y abraza la vida que tienes.”
-John Piper
Vi un TikTok sobre una chica que decía que no se queda enojada por mucho tiempo porque o lo va a resolver o no hay nada que se pueda hacer al respecto. Y tan simple como suena, es tan simple como es en realidad.