Nunca fui tu opción, fui tu descanso.
Tu pausa entre vidas, tu colchón emocional.
Yo me dejé usar porque pensé que quedarse era amar,
pero solo era cansancio.
Y ahora cargo con esta cicatriz que no abre ni cierra:
solo late para recordarme que fui provisional.
Te dejan ir tan fácilmente porque en el fondo ya no querían tenerte y les hiciste un favor yéndote primero. No te confundas pensando que te extrañan, porque quien te extraña hace hasta lo imposible por hablarte, verte y explicarte por lo menos lo que siente.
Dejar de quererlo no ha sido un acto heroico, ni un portazo. Ha sido un proceso lento, cansado y desgastante; una batalla silenciosa q nadie ve, pero q me deja rota. Un día le digo adiós con toda la convicción del mundo y al siguiente estoy buscándolo entre mensajes que no llegan