Las relaciones salen bien porque las personas estan dispuestas a estar juntas, no porque estén destinadas a estar juntas.
No es coincidencia, es decisión, madurez, amor y responsabilidad.
Nuestra generación está tan convencida de que siempre habrá algo mejor, que terminó olvidando cómo cuidar lo que ya tiene. Se nos olvida que los vínculos no se encuentran, se construyen y se cuidan.