La "generación" de ahora ya no baila apretado.
Tampoco tienen hijos, salvo perrijos y gatijos, toman mucho menos alcohol. En vez de cigarrillo fuman una porquería de USB con vainilla y hasta tienen menos relaciones.
Un país donde los pobres no tienen justicia, salud, educación, jubilación. Un país donde el “presidente” viaja por el mundo mientras el pueblo está de luto. Quien roba gallinas tiene más años que un asesino. Esto no es un país, es una jungla de quien tiene más dinero.
Paraguay necesita con urgencia protocolos más eficaces para la búsqueda de personas desaparecidas, sean menores o adultos. Cada minuto cuenta. No podemos seguir esperando horas, y mucho menos días, después de una denuncia para actuar.