Morrita de 21 se juntó con un hombre de 40, me invitó a beber a su casa y se quedó dormido, ella accedió a montarme la verga y trataba de no hacer ruido, pero al escuchar como roncaba el cornudo, ya no le importó gemir y hacer rechinar la cama a pelo.
Ya debe irse, sus padres están esperando que su hijita baje, aún poseo antojos, le ordeno ponerse contra la cama, bajo su pantalón y la penetro solo para que me haga acabar, “la voy a dejar llena de mi, ¿entendió?”, me mira: “úsame hasta que te corras”.