Una de las cosas que más me cuestan en la vida es hablar de cómo me siento. Puedo pasar horas pensando en ello, pero cuando alguien me pregunta si estoy bien, de pronto todo lo que había en mi cabeza desaparece y solo respondo: “sí”.
Qué gracioso cuando los tipos te cuentan que CASI tuvieron un buen gesto con vos. casi te compro tal cosa, casi te invito a tal lado, casi te escribo el otro dia. ahh mirá me re sive el dato la concha tuya