Érase una vez un paisillo ubicado en la esquina de un continente. Allí el recuerdo siempre era desolador; masacres, magnicidios, violaciones, torturas, asaltos. Corrupción era su ADN. Un día, sin siquiera esperarlo tuvieron una miss universo, dos nobel y un par de campeones.
🚨🚨En el Coliseo del Pueblo se necesitan manos para organizar la ayuda humanitaria que está llegando de otros paises y que se distribuirá no solo aquí en Cali sino hacia otros municipios y departamentos del país. Quienes quieran ser voluntarios favor registrarse antes aquí https://t.co/TrCM91AdZj
@pablo_policy Totalmente de acuerdo. Mi bella Cali nos ha demostrado de nuevo lo que son los lazos solidarios, la empatía y la capacidad de reinventarnos. Seguimos ayudando cada uno y cad auna desde donde podemos y sabemos. De esta: ¡también saldremos! #EstakosVivas#EstamosVivos
Muy interesante ver a los medios colombianos, los politicos e influencers, embelesados hoy con los “topos aztecas” que acaban de llegar. Pero que tal si le damos el valor y la gratitud a nuestros “topos” caleños, vallecaucanos, pereiranos, chocoanos, paisas, bogotanos, barranquilleros y demás rescatistas colombianos, que llevan mas de 55 horas ininterrumpidas trabajando con las uñas, han hecho un aporte enorme y con una capacidad de respuesta muy rápida?
Una mujer. Dos empleos. Un hijo. Una casa que nadie pagó pero que alguien limpiaba, organizaba y sostenía todos los días. Mientras ella destinaba su sueldo al súper, a las colegiaturas, a los gastos corrientes del hogar, su marido usaba el suyo para comprar propiedades a su nombre. Años así. Una década así. Al llegar el divorcio, él presentó escrituras. Ella presentó facturas de la escuela y recibos del súper. El juez de primera instancia lo vio y dijo lo más injusto que puede decir un juez en este país: “los dos trabajaron, no procede compensación.” Como si trabajar doble valiera lo mismo que trabajar simple. Como si el hogar no fuera trabajo. Como si el cansancio de las 11 de la noche doblando ropa después de una jornada laboral no tuviera precio. Ese caso llegó a la @SCJN. Y la Suprema Corte lo cambió todo.
La Primera Sala estableció algo que llevaba décadas pendiente de nombrarse con precisión jurídica: la doble jornada laboral no es un rasgo de carácter ni una virtud doméstica. Es un costo de oportunidad real, medible, resarcible. Cada hora dedicada al hogar fue una hora que no se invirtió en construir patrimonio propio. Cada año cargando con la crianza de manera desproporcionada fue un año en que el otro cónyuge acumulaba mientras tú sostenías. Y lo más poderoso del criterio no es solo eso — es el giro probatorio que introduce. Ya no le toca a ella demostrar que se sacrificó. Ahora la presunción opera a su favor. Es él quien tiene que probar que las cargas del hogar se distribuyeron de manera equitativa. Que él también doblaba ropa a las 11 de la noche. Que él también faltaba al trabajo cuando el niño tenía fiebre. Que el peso fue igual. Y eso, en la abrumadora mayoría de los matrimonios mexicanos, es simplemente imposible de probar porque nunca fue verdad.
Lo que hace brutal e histórico este criterio es lo que dice entre líneas: el matrimonio en México fue durante décadas el mejor negocio jurídico para uno y el contrato más leonino para la otra. Una institución que normalizó que una persona acumulara y la otra sostuviera, y que al momento de disolverse premiara al que acumuló con su patrimonio intacto y dejara a la otra con las manos vacías y el currículum atrofiado. La SCJN rompió esa lógica con jurisprudencia obligatoria, con perspectiva de género como requisito de validez de cualquier sentencia, y con un mensaje que no admite lectura ambigua: el divorcio no puede ser el momento en que una mujer queda más pobre por haber dado más. Llegó tarde para muchas. Pero para las que vienen, ya hay Corte.
@alejoeder@AlcaldiaDeCali@SeguridadCali@MovilidadCali Alcalde: Cali es muy insegura. Las calles de La Flora industrial son un colador. Calle 55 norte con tercera, huecos en los huecos, los cables de energía colgando, son un peligro para la comunidad. En este barrio también pagamos impuestos! Ojo!!!
@alejoeder@carlosvives@gruponiche@AlcaldiaDeCali Ve! Alejo! Y ¿pa' cuando la reparación de las calles del barrio la flora industrial? La calle 55 norte con 3ª esta vuelta naco, y vos gastando en conciertos, viajes y más viajes. ¿Pa' cuándo la seguridad de la ciudad? La empatía es con la ciudad no con tu postureo!
@alejoeder@carlosvives@gruponiche@AlcaldiaDeCali Felicitaciones alcalde. Felicitaciones por mantener a Cali: llena de huecos, insegura, con desempleo, inflación. Hasta hecho un gran trabajo viajando por el mundo haciendo lo que mejor sabe: gastar $$$ y farandulear. Mucho postureo y nada de gestión. #Mediocre
@juanmartinbc Coincido. Yo, sueño es con una ciudad donde todo el cableadonsea subterráneo, donde las calles no sean un queso gruyère, donde sea seguro caminar, donde las calles de todosmlosnsectores estén arborizadas y donde no haya tanta contaminación auditiva y visual. @alejoeder
@alejoeder@METROCALI@AlcaldiaDeCali Debería ser una ciudad mas para las mujeres. Debería ser una ciudad con menos huecos parece un queso gruyère! Y debería contar con un verdadero servicio de transporte público eficiente, limpio, con aire acondicionado, sin tanto ruido y con menos indigentes!
@alejoeder@ViviendaCali@AlcaldiaDeCali Alcalde por favor: pavimentar las calles de La Flora Industrial, cercanías al éxito. Son peligrosas e intransitables. Los cables de la luz todos rotos y colgando, son trampas mortales. ¡Cumplále a sus electores!
Un libro de referencia para muchos lectores, que desgrana no solo los grandes acontecimientos del siglo xx en España, sino el pulso social y cultural de la época @carlosgilandres@EditorialAriel
Nueva edición. Gracias.
¡Atención, historiadores y académicos!
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