Es una impresión que tengo desde mucho antes de las últimas elecciones independientemente de que hayan apoyado a una figura que, en mi opinión, representa postulados xenófobos, autoritarios y reaccionarios.
No sé si se trata de una coincidencia estadística o de una percepción personal, pero muchos de los abelardistas suelen compartir una preocupante carencia de análisis crítico y profundidad intelectual.