Esa histórica vez que mi amiga me hizo un planteo tóxico pero yo ya había empezado a laburar y le conté a mi viejo y me dijo ella no labura y tiene mucho tiempo al pedo para pensar pelotudeces
Cuando te das cuenta de que todo está carísimo y, aun así, Dios no ha permitido que te falte el alimento, un techo donde vivir ni que tus manos queden vacías.
Quiero ser rica. Lo admito.
Pero no por un reloj de lujo ni por un Lamborghini.
Quiero ser rica para poder ir al gimnasio a las 3 de la tarde un martes.
Sentarme dos horas en una cafetería agradable, desayunar y pedir un café caro sin mirar el precio.
Asegurarme de que las personas que amo nunca tengan que preocuparse por el dinero.
Despertarme de forma natural un miércoles cualquiera sin tener que estar en ningún lugar.
Invitar a mis amigas a cenar y decir:
“No se preocupen, yo invito.” Esa es mi versión de riqueza.