Ahora mismo, el presidente del Gobierno de España tiene a su mujer, su hermano, sus dos ex Secretarios Generales y al ex presidente de su partido que lo precedió IMPUTADOS. Han convertido el PSOE en lo más parecido a una organización criminal.
—¡Cuidado! —grita Sara, agarrándose al salpicadero.
Un coche pasa rozando mientras suena un claxon. Pedro pega un volantazo.
—¡Pero qué hacen!
Otro claxon. Pedro vuelve a girar el volante.
—¿Pero qué le pasa a la gente…? —dice Sara.
En ese momento, la radio interrumpe la música.
—Atención. Nos informan de que un coche circula en sentido contrario por la autopista.
Pedro frunce el ceño, mira la carretera y murmura indignado:
—¿Un coche? ¡Pero si son cientos!
El debate nuclear en España recuerda a ese chiste. Mientras cada vez más países revisan el cierre nuclear y vuelven a apostar por esta tecnología por su seguridad energética, la estabilidad que aporta al sistema y sus precios competitivos, el Gobierno y sus socios siguen convencidos (o quieren hacernos creer) de que todos los demás van en dirección contraria.
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Oye @oscar_puente_, por curiosidad: ¿Tarda más el AVE a La Meca o yo en cruzar la A-49 con obras en hora punta? 3 horitas de Sevilla a Huelva. Casi me da tiempo a sacarme la carrera de ingeniería de caminos para terminarlas yo mismo #A49#atascos#españoladas
Salí de Venezuela hace 7 años ya, porque me pusieron una pistola en la cabeza a plena luz del día. 19 años tenía. Iba caminando a la universidad.
Me costó entender que eso pasó básicamente porque no había consecuencias para los criminales reales, como suele ser en las dictaduras.
Me fui aterrada y sin ganas de volver. Estaba chica y me costaba separar lo que es el gobierno vs. lo que es la patria.
Afuera lo entendí. Y me dolió muchísimo darme cuenta que amaba mi país más que a nada y que el recelo venía de que nunca quise ser una exiliada. Qué sensación tan fea lo que es el despojo y más cuando ni siquiera has terminado de formar tu identidad.
Por fortuna y bendición, migré a un país que amé profundamente desde el momento en que llegué. Me acogió, me permitió crecer, lo hice mi casa y lo sigo amando. Amo su cultura, sus costumbres y sobre todo a su gente.
Pude crecer, recorrer distintas tierras, sanar y ser feliz en ese proceso. País que visito, país del que me recorro al menos tres ciudades como queriendo entender cómo funciona desde adentro. Me voló la cabeza conocer formas de pensar tan diferentes e interesantes. Ese intercambio constante me recordaba lo que somos en Venezuela y lo que no. Nos empecé a recordar con cariño y con nostalgia.
Ya cuando sané y quise volver de visita, era demasiado tarde.
Para bien o para mal, tengo nacionalidad española y venezolana. La española me permitió moverme libremente por el globo, con la excepción de que si llegaba a pisar venezuela no podía salir.
Podía visitar cualquier país, excepto el mío. Y si lo visitaba, no podía salir, a no ser que tuviera ese pasaporte venezolano que me era imposible de conseguir por distintos motivos claramente relacionados a la dictadura.
Cuento esto como un marco para decir que la intervención de hoy, de este 3 de Enero de 2026, no la celebro a la ligera. Cuando crecí no soñaba con que USA bombardeara a mi país, te lo juro.
Pero tampoco nadie te prepara para lo que es ver a una tanqueta militar aplastando los huesos de estudiantes que solo exigían derechos humanos, poder comprar comida o tener libertad.
Nadie te prepara para estar semanas sin electricidad en un país que es ridículamente rico. Nadie te prepara para lo que es llegar con una emergencia a un hospital y ver cómo se te muere un familiar en los brazos porque no hay insumos. Nadie te prepara para lo que es tener amigos presos en el centro de tortura más grande del continente, y que ese centro de tortura casualmente esté en tu país.
Una dictadura es una dictadura. Y las salidas pacificas son una utopía.
Lo intentamos todo: votar, alzar la voz, pedir ayuda, protestar, irnos, quedarnos y hasta morir por nuestra tierra.
Nada funcionó. Y la represión no solo siguió sino que tomó fuerzas. En algún punto se sintió invencible (en psicología le decimos “Indefensión aprendida”). Por eso estamos tan contentos hoy. No creemos que lo que vengan sean rosas, pero sí nos devuelve algo de esperanzas.
No tienen que venir a preocuparse por nuestro petróleo, sabemos que tenemos las reservas más grandes del planeta. Rusa y China también lo saben bien, porque nos lo han robado en las últimas dos décadas y ahí si no hemos visto a nadie diciendo nada.
Todavía nos queda mucho. Y seré cruda con esto: tampoco somos libres (aún). Pero por primera vez en 26 años está ocurriendo algo histórico en nuestro país.
Si no eres venezolano, déjanos celebrar un poquito esta sensación de alivio y de esperanza que habíamos perdido.
Si eres venezolano y estás en Venezuela, por favor cuídate mucho. Nos necesitamos a todos a salvo.
Si eres venezolano y estás fuera, te entiendo. Te abrazo fuerte y te pido nos eduquemos sobre lo que pasa para explicarlo bien. Hará falta darle visibilidad a esto para que no se tergiverse nuestra historia.
Ya la historia no es solo el pasado, sino lo que está ocurriendo hoy. Y por eso cuento la mía.
Hoy es buen día para recordar que Pedro Sánchez no reconoció la derrota de Maduro, protegió y financió a Zapatero, prestó su embajada para que extorsionaran a Edmundo González y despreció a @MariaCorinaYA.
ZP ha sido un trabajador de Maduro. Y Sánchez un cómplice.
🟢 URGENTE.
👉 Hemos suscrito con el gobierno de la ciudad el pacto “Acuerdos de Medidas por Sevilla 2026” que contempla:
✅ Transformación Zona de Bajas Emisiones. No más multas.
✅ No inmigración ilegal padrón municipal.
✅ Unidad Policía contra manteros.
✅ Limitación nuevas Viviendas Uso Turístico.
✅ + Inversiones Parques Empresariales.
✅ + Inversiones Mercados de Abastos.
✅ Plan rehabilitación calles.
#VoxÚtil
Durante los últimos días de septiembre, el sistema eléctrico español rozó de nuevo el colapso. Red Eléctrica detectó oscilaciones de tensión similares a las que precedieron el gran apagón del 28 de abril: baja demanda, alta producción solar y eólica y escasa generación síncrona, la que aporta inercia y estabilidad a la red.
En esos días coincidió además la parada por recarga de combustible de dos reactores nucleares: una unidad de Almaraz, que realiza esta operación cada 18 meses, y Cofrentes, cuyo ciclo de recarga es de 24 meses. Ambas paradas estaban planificadas con más de 5 años de antelación, como ocurre siempre en las centrales nucleares, que coordinan sus recargas con el operador del sistema.
El problema, por tanto, no fue la indisponibilidad de esas unidades, sino la fragilidad de una red que depende cada vez más de generación no síncrona. Cuando las renovables (necesarias pero variables) se conectan y desconectan bruscamente, la tensión se desestabiliza y el margen de seguridad se reduce.
Por segunda vez en pocos meses, España estuvo a punto de repetir un apagón masivo. Y esta vez, sin excusas: las causas eran conocidas y las advertencias, también.
Si se cierran los siete reactores nucleares como pretende el Gobierno, que hoy proporcionan la mayor parte de la potencia firme y síncrona del país, el riesgo de apagones crecerá de forma dramática. Y nadie podrá decir que no se había advertido.
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Red Eléctrica ha vuelto a lanzar una señal de alarma: está detectando variaciones bruscas de tensión en la red y pide medidas urgentes para evitar un nuevo apagón. No lo dice abiertamente, pero el mensaje técnico es claro: al sistema español le falta potencia firme y síncrona (nuclear, gas e hidráulica), que aporta inercia, control de tensión y estabilidad.
Las renovables conectadas por inversores pueden cambiar su potencia en segundos, prácticamente en escalón. Esa rapidez, que en apariencia parece positiva, puede provocar oscilaciones que el sistema no siempre logra amortiguar. Antes, esas perturbaciones se disipaban gracias a las máquinas síncronas de las centrales nucleares, hidráulicas o de ciclo combinado, cuyos alternadores giran solidarios con la frecuencia eléctrica. Su masa rotante actúa como un estabilizador natural, frenando los cambios bruscos y manteniendo la tensión dentro de márgenes seguros.
Pero cada vez hay menos generación síncrona conectada. Cuando una nube cubre una planta solar o el viento cambia de golpe, el sistema responde con saltos eléctricos que pueden causar desconexiones automáticas de generación o demanda. Si eso ocurre en cadena, el resultado es un apagón.
REE no puede resolverlo por sí sola. El mercado eléctrico decide qué centrales operan, y si las síncronas quedan fuera por precio, el operador no puede encenderlas aunque las necesite para dar estabilidad. Por eso pide al Gobierno y a la CNMC que modifiquen los procedimientos de operación, limiten las rampas de las renovables y refuercen el control de tensión.
No menciona directamente la falta de potencia firme porque hacerlo implicaría reconocer su propia responsabilidad en el apagón de abril, cuando el sistema operó con una fracción mínima de generación síncrona. Pero el mensaje entre líneas es inequívoco: el sistema necesita más masa girando, más generación estable conectada para sostener la red.
La transición energética no consiste solo en producir megavatios-hora con bajas emisiones, sino en mantener el sistema en pie. Las centrales nucleares, que el Gobierno quiere cerrar, proporcionan las dos cosas. Sin potencia firme, no hay red segura.
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Y estas son las consecuencias, que TODO el mundo sabía, del “Tranvibus”, quitar un carril para que vaya un Bus…Brillante
@jlsanzalcalde es lamentable como tratas a los vecinos de SevEste, sometiéndolos al Caos todos los días para llegar al trabajo o llevar a los niños al cole.
@jlsanzalcalde@jlsanzalcalde ¿es esta la ‘nueva movilidad’ de la que hablaban? Porque si la idea era convertir cada mañana de Sevilla Este en un escape room motorizado, les está saliendo redondo #Sevilla#SevillaHoy#Tráfico”
@jlsanzalcalde ¿es esta la ‘nueva movilidad’ de la que hablaban? Porque si la idea era convertir cada mañana en un escape room motorizado, les está saliendo redondo #Sevilla#SevillaHoy#Tráfico