Tuve una etapa muy linda, brillaba como nunca y derramaba amor por todas partes, después llegaron algunas situaciones que no había vivido nunca y por supuesto que yo no sabía como manejarlas, perdí y no pude salvarme y actualmente sigo sin encontrarme.
Soy una mujer tan bendecida. La vida se pone difícil a veces. A veces me dan ganas de rendirme e incluso me siento desmotivada. Pero cada vez que me siento débil, Dios interviene, me carga, y SIEMPRE regreso más fuerte que antes 💖
Empezamos el año recordando quiénes somos:
no siervos del miedo,
no esclavos del pasado,
hijos amados de Dios.
María guarda la vida en silencio,
no se apresura,
confía.
Así quiere Dios que comencemos:
con el corazón abierto
y la certeza de que su bendición nos precede.
Madre de Dios,
pon este nuevo año en tus manos.
Enséñanos a acoger a Jesús cada día
y a caminar el 2026
con paz en el alma,
esperanza firme
y la confianza de sabernos bendecidos.