PRIMERA VEZ que la mayoría del Congreso pide la dimisión del presidente del Gobierno.
Pero claro:
Primera vez que un presidente que llegó al poder invocando el principio de responsabilidad política se aferra al cargo para no aplicárselo a sí mismo.
Primera vez que el exministro de un Gobierno en ejercicio es condenado por organización criminal, cohecho, malversación y tráfico de influencias. 24 años de cárcel.
Primera vez que el partido del Gobierno organiza y financia una trama para destruir a jueces, fiscales y policías.
Primera vez que la mujer de un presidente del Gobierno es enviada a juicio oral por tráfico de influencias, corrupción en los negocios, malversación y apropiación indebida.
Primera vez que el hermano de un presidente del Gobierno se sienta en el banquillo por prevaricación administrativa y tráfico de influencias.
Primera vez que el secretario de Organización del partido del Gobierno acaba en prisión provisional por una trama con mordidas, comisiones y adjudicaciones amañadas desde el entorno del poder.
Primera vez que un expresidente del Gobierno —del mismo partido del Gobierno— es imputado por organización criminal, tráfico de influencias, falsedad documental y blanqueo de capitales.
Primera vez que un expresidente del Gobierno es investigado por ocultar joyas valoradas en 1,3 millones de euros.
Primera vez que un presidente del Gobierno debe su carrera política a dinero procedente de prostíbulos.
Primera vez que un Fiscal General del Estado es condenado por el Tribunal Supremo por revelación de secretos para destruir a una rival del Gobierno.
Primera vez que una investidura nacional se negocia fuera de España y con un verificador internacional.
Primera vez que una investidura se compra con una amnistía: impunidad penal a cambio de votos.
Primera vez que se indulta a condenados por atacar el orden constitucional.
Primera vez que se suprime después el delito por el que habían sido condenados.
Primera vez que se reforma la malversación con efectos sobre los socios del Gobierno.
Primera vez que un prófugo de la justicia condiciona la legislatura española.
Primera vez que un partido que justifica el terrorismo es socio estructural del Gobierno.
Primera vez que ministros del Gobierno señalan, insultan y acosan a jueces por investigar la corrupción del poder.
Primera vez que los jueces se ven obligados a convocar una huelga en defensa de su independencia.
Primera vez que un presidente del Gobierno inaugura la legislatura anunciando un muro contra media España.
Primera vez que una legislatura entera transcurre sin Presupuestos Generales del Estado.
Primera vez que España sufre un apagón nacional total bajo un Gobierno incapaz de dar explicaciones.
Primera vez que transcurren cinco años sin un Debate sobre el Estado de la Nación.
Primera vez que el Gobierno cierra el Congreso y el Tribunal Constitucional sentencia que vulneró los derechos de los diputados.
Primera vez que la Mesa del Congreso veta que la Cámara vote si quiere pedir al presidente que convoque elecciones.
Primera vez que el escándalo deja de parecer excepción y se convierte en sistema.
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La crisis de fertilidad no se arregla con slogans ni con ministerios. Se arregla cuando la sociedad vuelve a tratar a los hijos como una parte central de una vida buena, no como un accidente financiero que hay que postergar hasta que todo sea perfecto.
El problema es que el momento perfecto no llega. Primero hay que estudiar, luego trabajar, luego comprar casa, luego estabilizar la pareja, luego viajar, luego ahorrar. Cuando por fin parece razonable tener hijos, muchas parejas descubren que la biologia no esperaba. Y nadie les habia explicado con suficiente claridad que la fertilidad cae antes que las ganas de ser padres.
Tambien hay un error cultural enorme: presentar a los hijos como el final de la libertad. Mi experiencia es la contraria. Los hijos te quitan libertad superficial, pero te dan una libertad mas profunda: la de dejar de vivir solo para ti mismo. Te obligan a ordenar prioridades, a pensar en decadas, a construir algo que te trasciende.
Los gobiernos pueden ayudar con impuestos, vivienda, guarderias y horarios laborales mas humanos. Pero la solucion no sera solo economica. Es cultural. Tenemos que volver a decir sin complejos que formar una familia es una de las grandes aventuras de la vida, no una renuncia. La tecnologia reproductiva ayuda mucho, pero no reemplaza una cultura que anime a empezar antes.
Gelje Sherpa, the man who was guiding a private client up Mt. Everest when he saw someone in distress near the summit. He went up, rolled him up in a sleeping mattress and gave him oxygen. He then strapped the man to his back and trekked 6 hours to safety.
Je veux présenter mes excuses, au nom des Français, pour avoir enfanté la French Theory (qui a enfanté la pire des merdes idéologiques : le wokisme).
Nous avons donné au monde Descartes, Pascal, Tocqueville. Et puis, dans les ruines intellectuelles de l'après-68, nous avons donné Foucault, Derrida, Deleuze. Trois hommes brillants qui ont fabriqué, dans l'élégance de notre langue, l'arme idéologique qui paralyse aujourd'hui l'Occident.
Il faut comprendre ce qu'ils ont fait. Foucault a enseigné que la vérité n'existe pas, qu'il n'y a que des rapports de pouvoir déguisés en savoir. Que la science, la raison, la justice, l'institution médicale, l'école, la prison, la sexualité, tout n'est qu'une mise en scène de la domination. Derrida a enseigné que les textes n'ont pas de sens stable, que tout signifiant glisse, que toute lecture est une trahison, que l'auteur est mort et que le lecteur règne. Deleuze a enseigné qu'il fallait préférer le rhizome à l'arbre, le nomade au sédentaire, le désir à la loi, le devenir à l'être, la différence à l'identité.
Pris isolément, ce sont des thèses discutables. Combinées, exportées, vulgarisées, elles forment un système. Et ce système est un poison.
Car voici ce qui s'est passé. Ces textes, illisibles en France, ont traversé l'Atlantique. Les départements de Yale, de Berkeley, de Columbia les ont absorbés dans les années 80. Ils y ont trouvé un terreau qui n'existait pas chez nous : le puritanisme américain, sa culpabilité raciale, son obsession identitaire. La French Theory s'est mariée à ce substrat, et l'enfant de ce mariage s'appelle le wokisme.
Judith Butler lit Foucault et invente le genre performatif. Edward Said lit Foucault et invente le post-colonialisme académique. Kimberlé Crenshaw hérite du cadre et invente l'intersectionnalité. À chaque étape, la matrice est française : il n'y a pas de vérité, il n'y a que du pouvoir, donc toute hiérarchie est suspecte, toute institution est oppressive, toute norme est violence, toute identité est construite donc négociable, toute majorité est coupable.
Voilà comment trois philosophes parisiens, qui n'ont probablement jamais imaginé leurs conséquences pratiques, ont fourni le logiciel d'exploitation à une génération entière d'activistes, de bureaucrates universitaires, de DRH, de journalistes, de législateurs. Voilà comment on a obtenu une civilisation qui ne sait plus dire si une femme est une femme, si sa propre histoire mérite d'être défendue, si le mérite existe, si la vérité se distingue de l'opinion.
C'est de la merde pour une raison simple, et il faut la dire calmement. Une civilisation se tient debout sur trois piliers : la croyance qu'il existe une vérité accessible à la raison, la croyance qu'il existe un bien distinct du mal, la croyance qu'il existe un héritage à transmettre. La French Theory a entrepris de dynamiter les trois. Pas par méchanceté. Par jeu intellectuel, par fascination du soupçon, par haine de la bourgeoisie qui les avait nourris. Mais le résultat est là. Une génération entière a appris à déconstruire et n'a jamais appris à construire. Une génération entière sait soupçonner et ne sait plus admirer. Une génération entière voit le pouvoir partout et la beauté nulle part.
Je m'excuse parce que nous, Français, avons une responsabilité particulière. C'est notre langue, nos universités, nos éditeurs, notre prestige qui ont donné à ce nihilisme son emballage chic. Sans la légitimité de la Sorbonne et de Vincennes, ces idées n'auraient jamais traversé l'océan. Nous avons exporté le doute comme d'autres exportent des armes.
Ce qui se construit maintenant, en silicon valley, dans les labos d'IA, dans les startups, dans les ateliers, dans tous les lieux où des gens fabriquent encore des choses au lieu de les déconstruire, c'est la réponse. Une civilisation se reconstruit par les bâtisseurs, pas par les commentateurs. Par ceux qui croient que la vérité existe et qu'elle vaut qu'on s'y consacre. Par ceux qui assument une hiérarchie du beau, du vrai, du bon, et qui n'ont pas honte de la transmettre.
Alors pardon. Et au travail.
A los 30 años, borracho y sin trabajo, me senté en el borde de la cama y pensé: "Anthony, no puedes seguir así".
Había llegado a Londres desde Gales con un sueño: ser actor. Pero el sueño se convirtió en pesadilla. El alcohol me controlaba. Perdía papeles, mi mujer me dejó, mis amigos me abandonaron. Pasaba los días en bares oscuros y las noches en camerinos vacíos.
Una noche, en 1967, entré en una reunión de Alcohólicos Anónimos. Tenía miedo. No del alcohol, sino de mí mismo. De la debilidad que sentía al pedir ayuda.
No bebí un solo trago en 57 años.
Después llegó la sobriedad. Y con ella, el trabajo. "El hombre elefante", "Los restos del día", "El Silencio de los Corderos... un Oscar y muchos premios. Una carrera que todavía hoy continúa.
Pero la fama no curó las heridas. Tuve que aprender a vivir conmigo mismo a aceptar mi pasado y a perdonarme.
Hace unos años, durante la pandemia, grabé un video que se hizo viral. Hablaba de no rendirse. Hablaba de la vejez, de la soledad, del valor de seguir adelante. No lo hice por fama. Lo hice porque aquel chico de 30 años necesitaba oír esas palabras.
Si hoy te sientes perdido, si el alcohol o cualquier otra droga te está destruyendo, pide ayuda. Yo lo hice. Y aquí estoy, medio siglo después, sobrio y contándotelo.
No hay vergüenza en caer. La hay en no levantarse.
Anthony Hopkins🇬🇧
Esto fue el detonante:
‘Todos los salarios pagan más impuestos en 2026 que en 2019. Y los más bajos llegan a pagar hasta 4 veces más.’
Demostrar con números que el socialismo se ceba precisamente con aquellos a quienes más presume proteger le costó al pobre Jon una campaña de acoso y desprestigio que no pudo superar.
El Gobierno rechazó repatriar a una joven española que permanecía en coma en Tailandia.
El Gobierno rechazó repatriar a un profesor cordobés que murió en una UCI de Vietnam.
El Gobierno acogerá ahora a un crucero con hantavirus procedente de Cabo Verde.
El Gobierno odia España
Lo voy a tuitear todos los días: el Gobierno lleva tres años incumpliendo la Constitución sin presentar los Presupuestos. Los ciudadanos tienen derecho a saber en qué se gastan sus impuestos.
Ella es Iris, una trabajadora que lleva 26 años en la empresa... o llevaba, porque ayer la despidieron. Que, por cierto, es mi madre.
Hasta hace 3 días la subían a redes sociales como imagen de la marca.
La han despedido de forma disciplinaria, alegando que se le olvidaban cartones en el suelo o que dejaba artículos caducados en pasillos cuando se realizaban los inventarios.
Son 26 años dedicados a una empresa para que te despidan mediante una carta donde los motivos que exponen rozan la falta de respeto, la humillación y, cómo no, donde se dicen mentiras.
¿Creéis que ella, siendo tan 'mala trabajadora', hubiera estado en una empresa 26 años o hubiera sido utilizada como imagen de la marca en redes sociales en tantas ocasiones?
Todos sabemos que la intención es ahorrarse el dinero que le deben.
Si tomáis la decisión de despedir a una de vuestras trabajadoras más veteranas, experimentadas y profesionales, por lo menos afrontad las consecuencias y dadle el dinero que le debéis.
Sinvergüenzas. @CarrefourES
Esta mañana he encontrado una nómina vieja de mi padre revisando papeles de casa.
Marzo de 1992, ingeniero jovencito con 6 años de experiencia. Casado, con dos hijos e hipoteca en Madrid.
Por curiosidad me he puesto a hacer cálculos, y me ha dado permiso para compartirlos.
El bruto del mes eran 615.704 pesetas. Ajustando a IPC, hoy serían 120.000 € brutos al año equivalentes. Un ingeniero con ese mismo perfil cobra ahora entre 35.000 y 45.000 €.
Un tercio. Un puto tercio del sueldo real que tenía mi padre con su edad.
Pero donde la trampa se ve más clara es en la fiscalidad.
Mi padre, sumando IRPF y Seguridad Social, soportaba una carga fiscal efectiva del 27% sobre su bruto (24% IRPF + 2,7% SS, porque cotizaba al tope máximo). Le quedaban netos el equivalente a 87.000 €.
Un ingeniero hoy con 40.000 € brutos soporta una carga total del 22% (16% IRPF + 6,5% SS) y le quedan apenas 31.000 € netos.
Mi padre vivía con casi tres veces más renta disponible.
En el mismo país. En la misma ciudad.
¿Que hoy se paga menos porcentaje? Lógico, ganando un tercio, claro que el porcentaje baja.
Por el camino, eso sí, se cargaron las deducciones que protegían a la clase media como por ejemplo la deducción por vivienda habitual que desapareció para nuevas compras en 2013.
Y si por algún milagro alcanzas hoy los 120k equivalentes que cobraba mi padre, soportarías un 35% de carga fiscal total en vez de su 27%.
Ocho puntos más por el mismo sueldo real.
¿De verdad vivimos mejor?
Los datos dicen una cosa. La narrativa que nos venden, otra.
Tu hijo no tiene ansiedad.
Lo que tiene es falta de hambre.
Y la culpa es tuya.
Ayer despedí a un chico de 22 años a los diez minutos de empezar su periodo de prueba.
¿El motivo?
Me preguntó cuántas pausas para el café tenía y si el trabajo era "presencial obligatorio" porque le generaba estrés el transporte público.
Le di su mochila y le abrí la puerta.
Sin drama.
Sin explicaciones.
Estamos en 2026 y hemos creado un monstruo: el profesional de cristal.
Gente que cree que el sueldo es un derecho de nacimiento y que el esfuerzo es "explotación".
Me dicen:
—"Es que los tiempos han cambiado, ahora priorizamos el bienestar".
Mentira.
Priorizáis la mediocridad.
Priorizáis el camino fácil mientras el resto del mundo os pasa por la derecha sin pedir permiso.
El éxito no es apto para gente que necesita un "espacio seguro" cada vez que recibe una crítica.
El dinero no fluye hacia los que esperan que la empresa se adapte a sus traumas infantiles.
Si te ofende este texto, felicidades: eres parte del problema.
Eres de los que piensan que "ser amable" es más importante que ser eficiente.
Eres de los que confunden tener una opinión con tener resultados.
He visto a padres arruinarse pagando carreras privadas para que sus hijos terminen llorando en un hilo de X porque su jefe les ha pedido que lleguen puntuales.
¿Quieres ayudar a tu hijo?
Deja de protegerlo de la realidad.
Deja de validar sus excusas.
Enséñale que el mundo es un lugar hostil que desayuna gente con "potencial" y merienda gente con "títulos".
La verdadera salud mental es ser capaz de sostener tu vida sobre tus propios hombros sin pedirle a los demás que carguen con tu peso.
Aquel chico se fue llamándome "boomer".
Yo me volví a mi mesa a trabajar con gente que sabe que, en el barro, las etiquetas de cristal no sirven para nada.
El mundo no te debe nada.
Aceptarlo es el primer paso para dejar de ser un estorbo.
Manuel Llamas: “De cada 100 euros que paga la empresa por ti, por un empleado, el trabajador tan solo recibe 46 euros y el Estado se queda los 54 restantes. El Estado en España te roba más de la mitad de lo que ganas”
Mueren 5 jóvenes por una infraestructura abandonada por la Administración.
= 0 declaraciones de ministros.
Una señora dice que le duele el brazo porque un señor con un micrófono le ha empujado.
= El ministro adoptará medidas "imprescindibles" y muestra "preocupación máxima"
Viola a una menor y no va a la cárcel, pero luego encierran a un hombre por defender su hogar con una escopeta.
Vamos camino del abismo más tenebroso imaginable
-Mentir.
-Robar.
-Comprar votos.
-Manipular elecciones.
-Depreciar la democracia.
-Lucrarse con la prostitución.
-Blanquear a ETA.
-Amnistiar el golpismo.
-Respaldar la dictadura venezolana.
-Callar ante la masacre iraní.
-Ser felicitados por Hamás.
-Encubrir acosadores sexuales.
-Excarcelar violadores.
-Desprestigiar la justicia.
-Resucitar constantemente a Franco.
-Enchufar a "sobrinas y "sobrinos"
-"Si quieren recursos que los pidan".