Poco se habla de lo complicado que es construir amistades nuevas a cierta edad y de lo limitante que puede llegar a ser compartir la vida con personas que en su día te aportaron pero que ya no compartís casi nada en común. Las amistades por inercia pueden ser una cárcel invisible
Gobernar nuestras vidas hasta el final. Eso es libertad y eso es dignidad. Una y otra son inderogables y, desde hoy, nos pertenecen. En este día histórico recordamos a quienes, como Ramón Sampedro, consagraron su existencia al reconocimiento del derecho a la #Eutanasia. ¡Gracias!