TRIANA Y JESÚS DE LA ROSA
EL JUEVES DE LA CALLE FERIA. UNA MAÑANA CON EL SEÑOR TRONCOSO
El señor Troncoso camina despacio por la calle Feria. Mira a un lado y a otro con esa mezcla de asombro, nostalgia y sabiduría popular que siempre le acompañó. Estamos en la Sevilla de hace cuarenta años, una ciudad que todavía conservaba intactos muchos de sus ritmos seculares, donde el tiempo parecía discurrir con más calma y donde los barrios seguían siendo pequeñas ciudades dentro de la ciudad.
Es jueves. Y eso significa que la calle Feria vive uno de sus rituales más antiguos y queridos: el mercadillo de antigüedades y objetos usados, heredero de una tradición centenaria que ha convertido este rincón de Sevilla en uno de los espacios más singulares de Europa. Entre mesas improvisadas y tenderetes aparecen libros olvidados, viejas fotografías, relojes detenidos en otro tiempo, lámparas modernistas, discos de vinilo, medallas, juguetes de hojalata, piezas de cerámica, muebles, herramientas y mil objetos más que parecen guardar fragmentos de vidas pasadas.
Troncoso se detiene ante ellos como quien contempla un museo al aire libre. Porque en realidad eso es el Jueves: un extraordinario museo popular donde la historia cotidiana de Sevilla cambia de manos cada semana.
A pocos metros, el mercado de abastos despliega toda su vitalidad. Los puestos rebosan color, aromas y voces. Los vendedores llaman a sus clientes por el nombre. Las conversaciones se mezclan con las compras. No hay prisas. Comprar sigue siendo también una forma de convivir.
Las imágenes nos muestran una Sevilla profundamente humana. Una ciudad construida sobre relaciones personales cercanas, sobre la confianza entre vecinos y sobre una manera de entender la vida que convertía cada salida a la calle en una experiencia compartida. La calle Feria era uno de los lugares donde mejor podía percibirse ese carácter abierto y hospitalario que hizo famosa a Sevilla.
Mientras avanza entre los puestos, el señor Troncoso parece reconocer una ciudad que todavía pertenece al mundo de la memoria. Los comercios tradicionales, las fachadas sin restaurar, los carros de reparto, las conversaciones interminables y los rostros anónimos que llenan la pantalla forman hoy un documento de enorme valor histórico y sentimental.
Cuarenta años después, este paseo es mucho más que una evocación nostálgica. Es el retrato de una forma de vivir. Una Sevilla auténtica, popular y cercana que encontraba en el mercado y en el Jueves dos de sus grandes espacios de encuentro.
Y mientras contempla aquellos objetos antiguos expuestos sobre el empedrado de la calle Feria, el señor Troncoso parece comprender algo que todos sentimos al ver estas imágenes: que el tiempo pasa para las personas, para las ciudades y para las cosas. Pero también que algunos lugares tienen el extraño privilegio de conservar intacta su alma.
Por eso el Jueves sigue existiendo. Por eso el mercado continúa latiendo. Y por eso estas imágenes nos emocionan tanto: porque nos permiten volver, aunque sólo sea durante unos minutos, a aquella Sevilla entrañable que parecía eterna.
🟢🎁 Le han hecho un regalo del Real Betis al Papa León XIV en su visita a Canarias.
La cara de ilusión de los niños cuando acepta el regalo lo dice todo.
Brutal.
A veces experimentamos la noche de la fe, la fatiga de creer, el cansancio del espíritu, el sentido de la desproporción ante la llamada del Evangelio, la amargura de nuestros fracasos. Estas noches son un lugar de bendición, un espacio para renacer. #ViajeApostólico
@elespanolcom Mientras tanto, ella va a Madrid -tierra que le acoge- y no habla en castellano, que sí conoce. Y tú y yo, pagamos los íntérpretes... Así todo.
Impresiona y conmueve el Papa León XIV, recordando hoy a Manuel González, en la Eucaristía de la solemnidad del Corpus Chrsti en Madrid.
Santo sevillano en la gloria.
«Pido ser enterrado junto a un Sagrario, para que mis huesos, después de muerto, como mi lengua y mi pluma en vida, estén siempre diciendo a los que pasen: ¡Ahí está Jesús!»
San Manuel González.
#EnDirecto | La cantante Niña Pastori interpreta su tema "Incomparable" ante el Papa y que ha adaptado la canción para el encuentro: "Eres una fuente inagotable"