Cuentan los más mayores que la flor de la maravilla crece en diversos climas y condiciones, que cura las heridas y tiene amplias aplicaciones medicinales, pero además encierra el motor del deseo porque encontrarla, entraña conseguir LA FLOR DE LA MARAVILLA https://t.co/zTLOwWihc5
@JGALLEGOonfire Me alegra q te haya gustado! Yo la vi en el estreno en sala y me estremeció, inmersión total. Me encantó! Todo un referente e imprescindible para la sensibilización en la atención a la diversidad! 🔝
@fernavarro17 No sabía que la estaban poniendo. Me impactó en su día, lo recuerdo perfectamente y me gustaría volver a verla pero efectivamente es estremecedora.
Teresa Ribera, como ministra de Transición Ecológica, impulsó el cierre escalonado de las centrales nucleares en España, alegando que era una tecnología del pasado. Hoy, desde su nuevo puesto como vicepresidenta de la Comisión Europea encargada del Pacto Verde, respalda ayudas estatales para fomentar esa misma energía nuclear… pero en el resto de Europa.
El giro no es menor. En España, Ribera promovió un calendario que dejará fuera de servicio a todas las centrales entre 2027 y 2035, si no somos capaces de evitarlo. También fue la artífice del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC), que contempla el cierre de todas las centrales nucleares y, al mismo tiempo, mantener los 26 gigavatios de ciclos combinados de gas natural, el equivalente a 26 reactores nucleares. Además, promovió el séptimo Plan General de Residuos Radiactivos, diseñado para gestionar el cierre total del parque nuclear español.
A todo esto se suma que, entre 2019 y 2025, las tasas e impuestos que pagan las centrales nucleares en España han aumentado un 71%, según PwC, con el objetivo de crear un «problema artificial» que haga económicamente insostenibles estas instalaciones.
La Comisión Europea justifica estas ayudas como parte de la «transición industrial limpia», necesaria para lograr la descarbonización sin comprometer el suministro eléctrico. Y sí, la nuclear ha sido incluida gracias al impulso de países como Francia, Polonia, Suecia, Finlandia, Países Bajos e incluso, recientemente, Alemania, que, con su nuevo gobierno, acepta que la energía nuclear forme parte del mix eléctrico europeo.
La paradoja es evidente: mientras en Europa se respalda con dinero público la inversión en nuevos reactores, en España se cierran instalaciones ya amortizadas, sostenibles, seguras y productivas.
¿Era una cuestión técnica o ideológica? ¿Qué ha cambiado para que Ribera defienda desde Bruselas lo que canceló en Madrid?
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Bravo por los directores asturianos. Su dimisión es un acto de coherencia y valentía frente a las políticas educativas y la situación actual que sufre la enseñanza y merecen todo nuestro reconocimiento.
Tremenda lección están dando.
Soy un profesional nuclear con 27 años de experiencia. En mi tiempo libre, sin apoyo económico y con total independencia, divulgo sobre ciencia y tecnología nuclear. Lo hago por vocación, con pasión y convicción. Defender y promover la energía nuclear y las renovables no es de izquierdas ni de derechas, es una cuestión de ciencia y sentido del bien común.
La energía nuclear es tan sostenible como las renovables. Así lo demuestran múltiples estudios científicos y lo reconocen la Agencia Internacional de la Energía, la Unión Europea y Naciones Unidas. Así está considerada por casi todos los países avanzados del mundo y los que quieren serlo. No compite con las renovables, las complementa.
Mi padre fue sindicalista en los convulsos años 70 y 80. Me enseñó a trabajar duro, a defender los derechos de los trabajadores y también a cuidar la empresa que les da empleo. Si la empresa cae, perdemos todos. Hoy me anima a explicar que cerrar las nucleares es un suicidio energético que además destruye el sustento de 30.000 familias y comarcas enteras.
Trabajo como supervisor en la central nuclear de Ascó. Criamos a nuestros hijos, sanos y fuertes, a pocos kilómetros de dos reactores nucleares. No tengo miedo. Tengo conocimiento y experiencia. Sé que mi central funciona de forma segura, como acreditan inspecciones nacionales e internacionales, respetando la salud y el medio ambiente, gracias a cientos de profesionales comprometidos, que en su mayoría viven cerca con sus familias.
España no está preparada para depender solo de energías renovables variables, como la eólica y la solar. No garantizan un suministro eléctrico constante, ni estabilizan la red ante perturbaciones como la que causó el apagón del 28 de abril de 2025. Son imprescindibles, pero no suficientes. Y la alternativa a la nuclear no puede ser quemar más gas, que emite más CO₂, encarece la factura y perjudica la salud.
Pido a nuestros políticos conciencia, honestidad y responsabilidad. La política energética debe basarse en ciencia y tecnología, no en ideología. Escuchemos las evidencias. Solo así lograremos una transición energética justa, que proteja el clima, la salud, la economía... y no deje a nadie atrás.
@sextaNoticias Y el gas del ciclo combinado son los padres? Ni se menciona en el artículo, supongo que decir "el gas ruso y argelino nos sacaron de las tinieblas" vende menos...
Poca vergüenza teneis desinformando a vuestros lectores.