Te podes olvidar de todo, menos de alguien que te hizo ver cosas que nunca hubieras pensado porque tocó una fibra tan íntima que te cambió. Como Murakami cuando escribe: solo una vez en tu vida conocerás a la persona que dividirá tu vida en 2 épocas, antes y después de conocerla.
Y como último acto de amor, esa persona, por última vez, repitió su patrón, para que tú por fin entendieras, que a pesar de todo su potencial, eso es lo que elige ser.
Mi yo enamorado es lo mejor que le puede pasar a una persona y lo peor que me puede pasar a mí, porque no mido lo que doy, es más si me pedís mi corazón, me lo arranco y te lo doy, eso soy.
Si alguien me preguntara cómo quiero ser amada, probablemente hablaría de flores y palabras bonitas. Pero al final, deseo un amor que permanezca. Donde no tenga que analizar silencios, ni pedir pruebas para sentirme querida. Un amor que no convierta la tranquilidad en ansiedad.
Soy lo suficientemente madura para admitir que a veces soy una persona difícil. Sobrepienso todo, actúo con impulsividad y puedo ser complicada de entender. Soy sensible a otro nivel y necesito paciencia, pero también sé que mi amor no se compara con el de nadie.